¿Realmente es tan malo crujirse los nudillos?
- Los especialistas aseguran que es una costumbre parecida a un tic nervioso

Crujirse los nudillos no es bueno ni malo
Hay a quién le gusta sistematizar cosas, personas y conductas y, por ello, divide el mundo en dos: entre quienes se enamoran a primera vista o los que conquistan con paciencia, los de combinado o de calimocho, los que estudian en el último momento y los concienzudos o entre quienes se crujen los nudillos y los que detestan este vicio.
Para algunas personas resulta liberador chascarse los dedos. Apretar las articulaciones de las falanges y los nudillos a la espera de un ¡crack-crack-crack! que para otros es simplemente escalofriante. Y resulta que entre los especialistas existe disparidad de opiniones.

Crujirse los nudillos no implica tener artritis ni artrosis
Mientras hace justo un año los colegios de fisioterapeutas de Catalunya, País Vasco, Galicia, Madrid y Navarra lanzaron una campaña en forma de vídeo-consejo advirtiendo de los riesgos de crujirse las articulaciones, numerosos estudios y expertos defienden que no existe riesgo alguno.
“Desde un punto de vista puramente médico no es ni bueno ni malo. Por ahora no hay ningún indicio de que crujirse los dedos sea dañino, y hay varios estudios que hablan al respecto”, explica Ignasi Cebrecos, fisioterapeuta y osteópata de la clínica Gir.
“Años atrás se creía que crujirse los dedos de forma recurrente era un factor de riesgo para acabar sufriendo una degeneración prematura de las articulaciones de la mano”, prosigue, “pero ya en la década de los 90 apareció algún estudio que descartaba esta relación”.
En concreto, un análisis del servicio de Medicina Interna del hospital Mount Carmel Mercy de Detroit concluyó que “no hubo mayor preponderancia de artritis de la mano en ninguno de los grupos” estudiados (300 participantes menores de 45 años) acostumbrados a crujirse los dedos.

Para muchas personas estirarse las articulaciones de los dedos es positivo (Staras / Getty)
“Los últimos estudios afirman que no aumenta la inflamación de las articulaciones cuando se crujen, ni siquiera varía la capacidad de contracción de éstas. En todo caso se evidencia un aumento del rango de movimiento de las articulaciones justo después de crujir y un incremento del espesor del cartílago que rodea estas articulaciones en aquellas personas que tienen la costumbre de hacerlo de forma regular”, sostiene Cebrecos.
Pero, ¿qué estamos haciendo exactamente cada vez que chasqueamos los nudillos? Al apretar las articulaciones “disminuimos de forma repentina la presión del interior de la cápsula articular que contiene el líquido sinovial, lo que provoca que los gases disueltos en este líquido se liberen en la cavidad de la articulación provocando este sonido audible tan característico”.
Todas nuestras articulaciones están rodeadas por una cápsula sinovial con un líquido y cierta cantidad de gases (oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono), cuya función principal es lubricar las articulaciones para que los huesos no se desgasten, explican los colegios de fisioterapeutas.
Al comprimirlas liberamos estos gases, que luego se recuperan. “Una vez liberado el gas, hay un período de latencia de unos minutos donde la composición del líquido vuelve a la normalidad y se puede volver a provocar el ruido”, cuenta el especialista.

No está clara la evidencia científica sobre los riesgos de crujirse los nudillos, aunque en los últimos años dominan los estudios que indican que no degenera en problemas articulares (stockdevil / Getty)
Para Ignasi Cebrecos el argumento definitivo de que crujirse los nudillos no es más que un vicio inocuo lo personifica Donald Unger. Este médico californiano obtuvo en 2009 el premio Ig Nobel (el reconocimiento que “celebra lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés de todos por la ciencia, la medicina, y la tecnología”, según define la organización) tras pasar 60 años chascándose los nudillos de la mano izquierda a diario.
Durante seis décadas comprimió, por lo menos dos veces al día, las articulaciones de la mano izquierda para ver si, con el paso del tiempo, la salud de esa mano sufría. Y nada. Ambas extremidades funcionan por igual y sin síntomas de artritis ni de otras dolencias articulares.
Fuente: http://ow.ly/tqpU309TkhO
Qué son las varices, por qué aparecen y cómo tratarlas
- Más allá de la cuestión cosmética y -en principio- una afección benigna, afectan a nuestra calidad de vida

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Las antiestéticas varices son unos de los problemas más frecuentes que pueden provocar que sintamos que nuestras piernas se ven “feas y desagradables”. Pero más allá de la cuestión cosmética y -en principio- una afección benigna, también afecta a nuestra calidad de vida. Para alivio de quienes las padecen, existen varias técnicas para acabar con ellas.
Qué son y cuáles son sus causas
Son venas dilatadas a nivel de las piernas que pueden tratarse sólo de un problema estético, pero también pueden originar molestias, dolor e hinchazón de los tobillos. Otras complicaciones que podrían generar son flebitis, trombosis y embolias pulmonares y, tras años de evolución, úlceras.

“Las varices, telangiectasias o varículas son la manifestación externa de alteraciones en el aparato circulatorio producidas por el efecto de la bipedestación, es decir, por el hecho de que el hombre camine y permanezca erguido durante el día y a lo largo de su vida”, asegura el Dr. Joan Enric Latorre-Ráez, especialista en angiología, cirugía vascular y endovascular del Centro Médico Teknon.
“Esta postura obliga al aparato circulatorio a hacer un sobreesfuerzo, venciendo la fuerza de la gravedad, para conseguir que la sangre vuelva al corazón desde los pies; por ello la circulación de retorno o venosa es especialmente dificultosa en las piernas”, prosigue el experto.
Las varices, telangiectasias o varículas son la manifestación externa de alteraciones en el aparato circulatorio producidas por el efecto de la bipedestación, es decir, por el hecho de que el hombre camine y permanezca erguido durante el día y a lo largo de su vida”
Dr. Joan Enric Latorre-Ráez
Especialista en angiología, cirugía vascular y endovascular del Centro Médico Teknon
Además, muchas personas están sometidas a largas horas de trabajando de pie, por lo que en un 60% de los casos, presentarán algún síntoma de insuficiencia venosa en los miembros inferiores. El sedentarismo, la obesidad, los embarazos, los tratamientos hormonales, así como la falta de ejercicio habitual dificultan, el retorno venoso de las extremidades inferiores.
Aunque la patología varicosa es también un hecho hereditario y por desgracia, la personas con esta herencia manifiestan los síntomas a una edad precoz.

Por qué afecta a las mujeres más que a los hombres
“Se trata de una de las dolencias más frecuentes entre la población de más de 40 años, especialmente a la femenina”, afirma Latorre. Esto se debe a que las hormonas femeninas provocan una debilidad de la pared venosa que puede inducir a una mayor dilatación de la misma.
“Durante la gestación, además del incremento hormonal, existe un efecto mecánico de presión del útero, por su aumento de tamaño, sobre las grandes venas que conducen todo el retorno venoso de las piernas al corazón. Esta circunstancia provoca un sobreesfuerzo que se añade al exceso de peso soportado por las piernas durante el embarazo”, explica el angiólogo.
Se trata de una de las dolencias más frecuentes entre la población de más de 40 años, especialmente a la femenina”
Dr. Joan Enric Latorre-Ráez
Especialista en angiología, cirugía vascular y endovascular del Centro Médico Teknon
También los tratamientos hormonales destinados al control de la ovulación en la edad fértil o aquellos indicados para evitar la sintomatología propia de la menopausia fomentan en la aparición precoz de las varices.
Cuáles son los tratamientos
Es necesario hacer un estudio vascular con Eco-Doppler (ecografía basada en el empleo del ultrasonido) de cada varíz y de la historia clínica de cada paciente, ya que es fundamental tener en cuenta ciertos parámetros como la edad, el grado evolutivo de las varices, su localización, los factores hormonales o de riesgo, la calidad de cada vaso… para escoger el método adecuado.

En función del tipo de variz hay un tratamiento:
- Arañas vasculares. Conocidas como telangiectasias o “arañas”, no son patológicas y son una cuestión meramente estética. Se tratan mediante microesclerosis (inyectar con una aguja de 0,3 milímetros en las ventas un líquido o espuma) y láser dérmico. Se realiza de forma ambulatoria, no es doloroso ni requiere reposo posterior.
“Nosotros ya no usamos láser, ya es una fuente de calor que aplicamos como cromóforo selectivo que capta y coagula la hemoglobina. Pero la longitud de onda necesaria para captar la hemoglobina es muy parecida a la de la melanina, con lo cual hay que planificar muy bien la acción del láser para no lesionar los tejidos circundantes para que no queden afectados por quemaduras ni por una hiperpigmentación; puesto que si buscamos una mejora estética, sería peor el resultado que la variz”, sentencia el doctor.
La longitud de onda necesaria para captar la hemoglobina es muy parecida a la de la melanina, con lo cual hay que planificar muy bien la acción del láser para no lesionar los tejidos circundantes para que no queden afectados por quemaduras ni por una hiperpigmentación; puesto que si buscamos una mejora estética, sería peor el resultado que la variz”
Dr. Joan Enric Latorre-Ráez
Especialista en angiología, cirugía vascular y endovascular del Centro Médico Teknon
Por tanto, se debe tener el tono de la piel o el grado de absorción del agua por parte del láser sobre los tejidos o poner frío para rebajar la temperatura de la zona a tratar, son decisivos a la hora de obtener un resultado óptimo.
- Varices reticulares. Ya va allá de un mero tema estético, pero no dependen directamente del sistema principal de las venas safenas y son tratadas con esclerosis química transcutánea, un método bastante eficaz.
- Varices troncales. Es un problema más grave, pues afecta al sistema principal de las venas safenas, con insuficiencia valvular de las mismas y constituyen un problema para la salud. El tratamiento hasta ahora más eficaz es el quirúrgico, mediante el cual se puede extirpar todo el sistema varicoso lesionado (Stripping) o reconducir el flujo sanguíneo alterado (técnica CHIVA).
Sin embargo, hoy en día ambos métodos han quedado un poco obsoletos. Ahora, es más frecuente la cirugía endovascular venosa, como la radiofrecuencia y el endoláser, al ser técnicas menos agresivas.

Cómo se pueden prevenir
No existe la panacea, pero hay ciertos hábitos que favorecen su aparición, según el experto:
- Una vida sedentaria. Debemos evitarlo haciendo ejercicio físico regular.
- Aumento de peso. No sólo por estética, sino porque favorece la aparición de trastornos circulatorios.
- Evitar ropa ajustada.
- Vigilar posibles trastornos hormonales.
- Si nuestra profesión nos obliga a estar muchas horas de pie, compensarlo con deporte, masajes o medias compresoras.
Hoy en día se es muy frecuente la cirugía endovascular venosa, como la radiofrecuencia y el endoláser, al ser técnicas menos agresivas”
Fuente: http://ow.ly/duCg309TjYd
Estos son todos y cada uno de los beneficios de comer aguacate

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El aguacate es una fruta tropical muy versátil y sabrosa que si está en su punto justo de maduración es casi como comer mantequilla. Desde ensaladas hasta el famoso y riquísimo guacamole, se emplea en todo tipo de platos. En muchas ocasiones, al ser rico en grasas se desecha de muchas dietas, sin embargo presenta numerosos beneficios para nuestra salud.
Esta fruta “contiene un 14% de grasas y en su mayoría monoinsaturadas, es decir, que tiene la propiedad de reducir el colesterol malo (LDL) y aumentar el colesterol bueno (HDL), además de aportar fibra y vitaminas antioxidantes”, explica Juana María González, dietista y nutricionista de la clínica Alimmenta.

1. Una gran fuente de vitaminas
En cada uno de los bocados que damos a un aguacate ingerimos gran cantidad de vitaminas diferentes buenas para el organismo.
Vitamina A o retinol. “Necesaria para una correcta visión y función ocular, regula la expresión de genes que intervienen en la síntesis de células especializadas y ayuda a mantener el funcionamiento adecuado del sistema inmune”, asegura González.
Vitaminas del grupo B. Contiene vitamina B6 (13%) “para la correcta función neuronal, síntesis de neurotransmisores, ácidos nucleicos y hemoglobina”, según indica la experta. Además, tal y como explican en la web fix.com, también ayuda a tratar la diabetes, los dolores del sangrado menstrual y el insomnio.
También aporta B5 (14%), buena para aliviar el estrés, el dolor producido por la artritis y el colesterol alto. Por otro lado, es rico en ácido fólico o B9 (10%) que ayuda a producir ADN. “Es fundamental en el metabolismo de los aminoácidos y en la síntesis de ácidos nucleicos y células sanguíneas”, explica la nutricionista.

Vitaminas E (10%) y K (26%). La primera, un potente antioxidante con propiedades antienvejecimiento que estimula el cuidado de la piel, ya que la protege de los daños solares y alivia la irritación, incluso cuando se padecen condiciones tan severas como la psoriasis. La segunda, imprescindible en la coagulación de la sangre; previene hemorragias internas, obstrucción biliar, osteoporosis y un excesivo sangrado menstrual.
Vitamina C (13%). Ayuda en ciertos desordenes de la vista, escorbuto, colesterol, enfermedades cardíacas y el resfriado común, según informa el portal de Internet.
2. Rico en fibra, potasio y magnesio
La fibra nos ayudará a ir de forma regular al baño, combatir el estreñimiento y favorecer la perdida de peso. El aguacate posee alrededor de 500 mg de potasio por cada 100 gramos, mucho más de lo que nos puede aportar un plátano. Su alto contenido en potasio y su bajo contenido en sodio, “es adecuado para personas con hipertensión porque ayuda a eliminar líquidos”, señala Juana María González.
Por su parte, el magnesio “interviene en el metabolismo óseo, en el músculo, ayuda a mantener una correcta salud cardiovascular, también en la síntesis de proteínas y ácidos nucléicos”, continúa la experta.

Otros usos del aguacate
Además de utilizarlo en ensaladas, untado en una tostada, solo o en smoothie, también tiene otro tipo de aplicaciones naturales a modo de cosmético que son muy útiles, según informa la web.
Como una crema hidratante. Debido a sus ácidos grasos y un factor hidratante natural, podemos utilizarlo a modo de mascarilla, ya que puede prevenir las arrugas y reparar los cabellos dañados. Esta es una razón por la que está presente en muchas cremas para la piel, lociones y champús. También se puede emplear a modo de ungüento natural como tratamiento a la psoriasis.
Como protector solar. El aceite de aguacate funciona como un protector solar natural y también puede ayudar a curar la piel quemada por el sol.
Reduce el mal aliento. El jugo de aguacate limpia la boca y ayuda a eliminar las bacterias en el intestino que a menudo causan el mal aliento.

Fuente: http://ow.ly/YGeE309Tjob
Qué es la ‘dieta militar’ y por qué no todos debemos seguirla
- Un ayuno breve tiene consecuencias que no te imaginas

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Se acerca la primavera y también el firme propósito mejorar la forma física de cara al verano. Es el momento de elegir la fórmula para plantarle cara a la báscula. Existen dietas que consiguen reducir hasta cuatro kg en tres días. Pero pese a que estas pautas pueden resultar atractivas no siempre están justificadas y cuentan con una lista de contras a tener en cuenta.
Una de ellas es la dieta militar, un plan nutricional que establece un límite diario de calorías entre 860 y 1150. Está considerada un tipo de ayuno: se ingiere menos alimento de lo que el cuerpo consume, por lo que el organismo se nutre de las reservas de grasa.
“Deberían abstenerse las personas sin exceso de peso, los diabéticos tipo 1 o 2, las mujeres embarazadas o lactantes, los menores de 18 años y los mayores de 65”, dice Rubén Bravo, experto en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.
Asimismo, la comunidad médica alerta de que estas rutinas alimenticias no favorecen una pérdida saludable o sostenible de peso. Entonces, ¿tienen algún beneficio? Hemos valorado con el especialista las dos caras de las dietas hipocalóricas y estos son los resultados.
Pueden mejoran la salud cardiovascular

“Desde el año 2007 diversos estudios y declaraciones apuntan a que el semiayuno o las dietas hipocalóricas cortas aportan algunos beneficios para la salud en personas con exceso de peso”, señala Bravo. El Dr. Benjamin Home, director de epidemiología cardiovascular y genética del Instituto del Corazón del Centro Intermountain en EEUU, realizó un estudio a un grupo de mormones de Utah, pues son la comunidad norteamericana con menos mortalidad cardiovascular.
Los investigadores entrevistaron a 200 personas que se sometieron a una prueba de diagnóstico llamada angiografía, un examen de rayos X de los vasos sanguíneos y del corazón que puede determinar si una persona tiene una enfermedad coronaria.
Los resultados demostraron que las personas que ayunaban regularmente tenían un 58 % menos riesgo de enfermedad coronaria en comparación con aquellos que dijeron que no ayunaban.
Pueden mejoran el estado de ánimo
Otro estudio publicado en JAMA Internal Medicine indicó que restringiendo las calorías de la dieta en un 25%, puede mejorar el humor, la calidad del sueño y la vida sexual. Se reclutaron 220 hombres y mujeres con un índice de masa corporal normal (entre 22 y 28) y una edad media de 38 años y se dividieron en dos grupos. El primero tuvo que reducir su ingesta de calorías un 25 % durante dos años, y el segundo pudo limitar las que quisiesen al día. Ambos tuvieron que rellenar cuestionarios sobre su estilo de vida.

Quienes redujeron de forma obligatoria su dieta perdieron una media de 7,7 kg. Los que tuvieron libertad, menos de medio. Aunque los participantes tenían un peso normal y saludable, los investigadores creen que los beneficios se extenderían a la población con sobrepeso y obesidad basándose en estudios previos.
Reajuste de los sistemas
En 2015 el Dr. Pablo Saz Peiró realizó un análisis de diversos estudios científicos y publicó un informe sobre las indicaciones terapéuticas del ayuno, declarando que “la reacción del cuerpo mientras está viviendo de las reservas, siempre que se disponga de ellas, provoca un efecto de reequilibrio que reajusta muchos sistemas”.
Desnutrición leve
Estas dietas limitan la ingesta de alimentos básicos para las funciones cognitivas como aquellos ricos en grasas omega 3 como el salmón, la quinoa o el aguacate. “Si se prolongan en tiempo pueden provocar una desnutrición severa”, alerta el experto.
Bravo manifiesta que cuando existe un seguimiento profesional estas dietas podrían prolongarse hasta una o dos semanas, siempre que haya exceso de grasa corporal y las pautas alimenticias cubran las necesidades mínimas diarias en micronutrientes. “En personas sanas con exceso de peso que decidan practicarlas por su cuenta, no deberían extenderse más de 2 o 3 días”, añade.
Efecto rebote

Uno de los grandes contras de estas dietas es que si la transición no se realiza de forma controlada puede recuperarse más peso del que se ha perdido. “Para evitar el efecto rebote, y problemas digestivos, habría que realizar una pauta alimenticia progresiva, incorporando poco a poco todos los grupos de alimentos en sus cantidades adecuadas. Éste proceso debería durar entre una y dos semanas”, recomienda Bravo.
La propuesta del experto
Frente a estas dietas de acción rápida existen otras alternativas más saludables con resultados que insisten en un cambio de hábitos. “Es el caso de la Dieta de los Días Alternos, recomendada para personas a las que les cuesta perder peso y han fracasado con las dietas hipocalóricas habituales”.
Según cuenta el especialista, esta opción combina Días Detox, Días de Régimen y Días Sociales para los fines de semana, incorporando superalimentos en los menús cotidianos que han demostrado evidencias de prevención frente a diferentes enfermedades.
“Se divide en tres fases: La primera de pérdida rápida de peso, la segunda de pérdida moderada y la última de mantenimiento, lo que enseña a sus seguidores a mejorar sus hábitos saludables de vida” concluye Bravo.
Fuente: http://ow.ly/4l6o309Tj44
¿Quién vive más, los que comen carne o los que no?
- De los muchos factores que determinan la longevidad, pocos han sido tan estudiados y debatidos como la dieta

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Las dietas vegetariana y vegana han atraído en los últimos años a un gran número de personas, también en consecuencia del apoyo, más o menos explícito, de varias celebridades, del aumento de la sensibilidad medioambiental, de una cierta sobreexposición mediática y de los presuntos beneficios para la salud. En este sentido, una de las preguntas clave es: ¿con cuál de las dietas se puede vivir más tiempo? Y vivir bien, no sólo batir un récord de longevidad.
La esperanza de una larga vida depende de la combinación de nuestros genes y de las condiciones de nuestro entorno: donde y cómo vivimos. En estudios que involucran gemelos idénticos, se ha estimado que no más del 30 por ciento de esta influencia procede de nuestros genes, lo que significa que el entorno es el factor clave y de los muchos factores a tener en cuentas, pocos han sido tan estudiados y debatidos como la dieta.
Los peligros del abuso de carne roja
Se estima que en el mundo la población que no come ni carne ni pescado sea de unos 400 millones. Luego están los que proponen una dieta compuesta por un 70% de alimentos vegetales y un 30% de origen animal y los que, como los Reduceterianos, proponen comer menos carne, pero de calidad. El Ministerio de Agricultura estima que el consumo medio per cápita de carne en España es de 51 kilos al año. Unos 139 gramos al día.
En 2015, la IARC, la Organización Internacional para la Investigación sobre el Cáncer alertó al mundo sobre el peligro procedente de la carne roja, al haber encontrado una relación entre este alimento y la aparición de tumores colorrectales. Después de las críticas y los elogios recibidos en igual medida, la organización aclaró el alcance real del problema.

Según la IARC una porción de 50 gramos de carne procesada consumida cada día aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%. La misma organización también ha explicado que el aumento de la vulnerabilidad a patologías como la diabetes, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, detectado por algunos estudios en relación con el consumo de carne, no se debe al alimento en sí, sino a los métodos de conservación y a ciertas prácticas de cocción.
Para estudios, los colores
Un estudio de la Universidad de Loma Linda (EE.UU.) ha controlado la alimentación de casi 100.000 estadounidenses durante cinco años y ha encontrado que las personas que no comían carne eran menos propensas a morir - por cualquier causa - durante el período de estudio que las que sí comían carne. El efecto era especialmente notable en los hombres. Algunos meta-análisis, que combinan y re-analizan datos de varios estudios, también han concluido que una dieta baja en carne está asociada con una mayor longevidad.
Sin embargo, no todos los expertos están de acuerdo. Algunos trabajos muestran muy poca o incluso ninguna diferencia en la longevidad entre los consumidores de carne y los que no. Una amplia investigación que apareció en la revista American Journal of Clinical Nutrition ha analizado a más de 60.000 personas durante un período de veinte años, entrevistándoles sobre sus hábitos alimenticios al inicio del estudio y, luego, a distancia de 5, 10 y 15 años.
La conclusión de los autores fue que no existen diferencias significativas en la mortalidad global entre vegetarianos, veganos y omnívoros. También la Universidad de Oxford sostiene que ambos grupos tienen la misma esperanza de vida, pero con la condición de que el consumo de carne sea moderado, lo que confirma que el sentido común de la abuela es propio también de las universidades más prestigiosas.

La investigación inglesa observó que vegetarianos y veganos, en comparación con los que consumían carne cinco o más veces a la semana, veían reducida a la mitad la mortalidad por cáncer de páncreas y del sistema linfático. Aquellos que consumían carne con moderación tenían un riesgo de muerte por cáncer de páncreas y enfermedades respiratorias inferior en un 30-45% al grupo de los ‘carnívoros’. Respecto a los otros tipos de cáncer, vegetarianos y veganos tenían un un 10% menos de riesgo de mortalidad en comparación con los otros grupos.
Una respuesta complicada de encontrar
La (ya) larga vida humana hace que sea muy difícil realizar estudios que midan el efecto de cualquier elemento sobre la longevidad. Además, encontrar un vínculo entre dos hechos - como comer carne y una muerte prematura - no significa necesariamente que uno sea causa del otro. Puede parecer que el vegetarianismo y la longevidad estén relacionados, pero una variable diferente podría explicar el vínculo. Podría ser, por ejemplo, que los vegetarianos, en general, practiquen más ejercicio físico, fumen menos o beban menos alcohol.
Llegados a este punto, se le debe una disculpa al lector, ya que la enorme cantidad de estudios y encuestas realizadas por diferentes universidades del planeta no aclara la cuestión. La parafernalia argumentativa de los varios bandos es amplia y bien estructurada, pero no del todo concluyente. Sigue válida la sugerencia de recurrir a todas las categorías de nutrientes, apostando por la alternancia alimentar. Variedad, medida y sentido común siguen siendo la piedra angular de la dieta que de verdad hace bien.
Fuente: http://ow.ly/fnsx309TiLQ