Identifican por qué las terapias génicas fracasan a la hora de reparar un corazón infartado

Jueves 11 de Febrero del 2016

Células cardiacas

Células cardiacas - PIXABAY

El infarto de miocardio, de manera similar a otros episodios cardiovasculares, produce la muerte de un gran número de células del músculo cardiaco –el consabido miocardio–. Y a día de hoy, este tejido dañado puede ser reparado con la introducción directa –o ‘trasplante’– de células miocárdicas sanas procedentes de células madre, caso de las que pueden obtenerse a partir de las células de la piel. El problema, sin embargo, es que las células miocárdicas derivadas de células madre no resultan eficaces a la hora de reemplazar este tejido dañado. Y es que según muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Harvard (EE.UU.), estas nuevas células miocárdicas no tienen una fuerza de contracción lo suficientemente potente como para permitir un latido normal.

Como explica Kit Parker, director de esta investigación publicada en la revista «The Journal of Cell Biology», «nuestros resultados podrían explicar por qué los tratamientos basados en las células madre se han asociado con un beneficio limitado para los pacientes en los ensayos clínicos».

‘Novatas’ y ‘veteranas’

Desde un punto de vista teórico, las células madre trasplantadas en los pacientes pueden desarrollarse en células miocárdicas e integrarse en cualquier región del corazón. Un procedimiento que, sin lugar a dudas, resultaría ciertamente útil a la hora de reemplazar el miocardio dañado por un infarto. Sin embargo, este beneficio sigue siendo únicamente teórico, pues los ensayos clínicos no han demostrado que esta terapia génica se asocia a ninguna mejoría significativa en la función contráctil del corazón.

Y esta falta de beneficio, ¿cómo se explica? Pues según sugieren los autores, podría deberse a un problema de comunicación entre las ‘nuevas’ y ‘viejas’ células miocárdicas, incapaces de transmitirse entre sí las fuerzas mecánicas que se requieren para lograr un latido adecuado.

Las terapias basadas en las células madre han mostrado en los ensayos clínicos un beneficio limitado para los pacientesKit Parker

El problema es que, cuando menos a día de hoy, resulta imposible medir el intercambio de fuerzas mecánicas que se produce en el corazón de un paciente. Por ello, los investigadores han desarrollado un sistema in vitro que reproduce lo que ocurren en el corazón sometido a terapia génica. Concretamente, han creado un ‘microtejido’ –o como refieren los propios autores, un ‘músculo-en-un-chip’– en el que combinan células miocárdicas aisladas de ratones y células miocárdicas derivadas de células madre.

Acoplamiento incorrecto

El nuevo ‘microtejido’ permitió observar cómo las células miocárdicas derivadas de células madre son capaces de acoplarse y sincronizarse con las células miocárdicas ‘naturales’. Pero hay un problema: las derivadas de células madre se contraen con menos fuerza que las de origen ‘natural’. Es más; como consecuencia de este desequilibrio de fuerzas, las células no transmiten su fuerza mecánica a sus vecinas, sino que lo hacen a todo el entorno, por lo que la contracción acaba disipándose.

Y esta situación, ¿también ocurre en los seres humanos? Pues según el modelo informático diseñado por los investigadores, sí: las células miocárdicas humanas se comportan de una forma similar.

Como concluye Kit Parker, «nuestro ‘microtejido’ debería ayudar a los investigadores a desarrollar vías para mejorar el acoplamiento mecánico de las células miocárdicas derivadas de las células madre al miocardio superviviente tras un infarto».

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-identifican-terapias-genicas-fracasan-hora-reparar-corazon-infartado-201602060036_noticia.html

Así se frena el proceso de envejecimiento y es muy fácil

Jueves 11 de Febrero del 2016

A medida que avanza el tiempo el cuerpo se resiente y empezamos a notar que nuestro físico ya no es lo que era. Qué menos, llevamos un buen tute encima y, como se suele decir, los años no pasan en balde. Pero, ¿y si pudiésemos mantenernos jóvenes para siempre?

Trama principal de infinidad de novelas y películas a lo largo de la historia, si hoy recuperásemos personajes como Dorian Gray o las eternas 'amigas' Helen y Madeleine a las que la muerte les sentaba tan bien, la solución sería mucho más sencilla, natural y efectiva que las que ellos tomaron.

“A lo largo de la vida, nuestras células acumulan daños en su ADN, lo que potencialmente se podría traducir en tumores. En algunos casos el deterioro se soluciona con éxito y en otros, simplemente, las células se autodestruyen”, explica Ed Yong en 'The Atlantic', quien señala también una tercera opción: que las células se jubilen. “Se retiran y dejan de crecer o dividirse y entran en un estado llamado senescencia”. Precisamente este tipo de células, que se acumulan en nuestro organismo a medida que pasan los años, suelen estar relacionadas con los problemas de salud que acompañan al proceso de envejecimiento. ¿Que esas son las responsables de que se arrugue nuestra piel, nos sintamos cansados y se multipliquen los achaques? Así lo creen los científicos de laClínica Mayo. Pero tienen una solución, y no requiere de pactos con el diablo. 

Una buena regeneración celular

Los científicos Darren Baker y Jan van Deursen han hecho la prueba de limpiar el organismo de estas células en ratones, y aseguran haber logrado frenar el deterioro de los riñones, el corazón y el tejido graso en los animales. No sólo tenían mejor salud, también vivían más tiempo.

“Este es uno de los descubrimientos sobre el envejecimiento más importantes de la historia”, proclamaba el doctor Norman Sharpless de la Universidad de Carolina del Norte, quien no participó en el estudio pero se muestra claramente satisfecho con los resultados. En su opinión, existen diferentes productos químicos y naturales que pueden ralentizar el envejecimiento de los organismos, pero sólo en los laboratorios: “Sabe dios por qué, alguien se toma un fármaco con resveratrol a los 30 años, y cuando llega a los 80, en realidad se siente como si tuviese 70. Ese paradigma no funciona en el mundo real. La gente odia tomar drogas, especialmente cuando no saben exactamente en qué les están ayudando. Si esta investigación es cierta, estaríamos ante la forma de convertir un organismo viejo en uno fisiológicamente más joven con un solo tratamiento”.

Hay que ver, a sus años y están jovencísimos. (iStock)

Hay que ver, a sus años y están jovencísimos. (iStock)

La fuente de la eterna juventud

Baker y Van Deursen comenzaron esta línea de trabajo por accidente. Fue en el año 2004 cuando se encontraron con que al desactivar un gen llamado BubR1 –que creían ayudaría a frenar determinados tipos de cáncer– en realidad aceleraba el proceso de envejecimiento con gran rapidez. Los ratones a los que sometieron al tratamiento desarrollaron cataratas, problemas cardíacos, perdieron grasa corporal y murieron mucho antes de lo que les tocaba. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que lo que se acumulaba en su organismo era una cantidad de células senescentes fuera de lo habitual.

En 2011, el equipo desarrolló una forma singular de eliminar esas dañinas células. Las senescentes se caracterizan por contener una proteína conocida como p16, así que modificaron genéticamente a los ratones que estaban sufriendo una aceleración de su envejecimiento para que pudieran destruir dicha proteína y, en consecuencia, desapareciesen también 'las jubiladas'. Los resultados fueron impresionantes: las células senescentes desaparecieron y, aunque los roedores continuaron muriendo antes de lo previsto, su tamaño aumentó, estaban más en forma y gozaban de mejor salud que cuando aquellas rondaban a sus anchas por sus organismos.

Si esta investigación es cierta, estaríamos ante la forma de convertir un organismo viejo en uno fisiológicamente más joven con un solo tratamiento

“¿Qué pasaría si quitásemos esas células a un ratón normal?”, se planteó Baker. Y así hicieron. Al purgar dos veces a la semana a los ratones de mediana edad de sus células senescentes encontraron que aumentaba su esperanza de vida considerablemente y que llegaban a la vejez mucho más sanos: menos grasa corporal, corazón y riñones a pleno rendimiento, sin cataratas y conservando su atractivo físico ratonil.

Así se frena el proceso de envejecimiento (nada de achaques) y es muy fácil

Juventud, ¿divino tesoro?

Las células senescentes, aunque hayan perdido sus propiedades y estén 'retiradas', no vagan precisamente inactivas. De hecho, los expertos aseguran que son unas de las grandes responsables en la creación de las moléculas que producen la inflamación y las enzimas que destruyen el tejido conectivo. “Hemos identificado que estas células producen entre 50 y 60 moléculas diferentes que tienen un potencial importante para causar estragos en los tejidos humanos”, asegura la experta en investigación sobre envejecimiento Judith Campisi.

Pero no todo lo que provocan estas células es dañino. La propia Campisi publicó el año pasado un estudio en el que demostraba que las senescentes pueden ayudar a curar heridas, descubrimiento avalado por los resultados de Baker y Van Deursen, quienes se toparon con que sus roedores se mantenían jóvenes durante más años pero se curaban más lentamente una vez dejaban de contar con estas células en su organismo.

Al purgar dos veces a la semana a los ratones de sus células senescentes aumentaba su esperanza de vida y llegaban a la vejez mucho más sanos

No sólo eso. Al eliminarse la proteína p16, encargada de prevenir la aparición de tumores, también podrían aumentarse las posibilidades de desarrollar cáncer en los pacientes sometidos al tratamiento. Aunque Baker y Van Deursen no encontraron ninguna señal de que sus ratones sufriesen ningún tumor cancerígeno, lo cierto es que los seres humanos viven muchos más años que los roedores. Los expertos discuten sobre si la eliminación de las células senescentes en las personas podría traducirse en graves efectos secundarios más allá de los beneficios obvios. “Todavía no sabemos nada a ciencia cierta, pero a medida que profundicemos en la investigación podremos determinar la importancia de preservar o no estas células valorando su influencia positiva y negativa”, sentencia Campisi.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-02-09/asi-se-frena-el-proceso-de-envejecimiento-nada-de-achaques-y-es-muy-facil_1146980/

Cocina en pareja y enciende la pasión

Jueves 11 de Febrero del 2016

Se dice que para enamorar a una persona hay que llegarle por el estómago, y sin duda preparar una deliciosa cena a tu pareja te hará ganar puntos. Pero, ¿qué pasaría si preparan sus platillos favoritos juntos? ¿Será cierto que algunos alimentos incrementan eldeseo sexual?

Mucho se habla de los alimentos afrodisíacos y sus efectos para aumentar la libido, sin embargo, hay investigaciones que no apoyan esta teoría, por el contrario, lo que si se ha demostrado es que una buena nutrición desencadena niveles altos de placer.

Algunos alimentos y bebidas contienen vitaminas, minerales y otros compuestos que mejoran tu vida sexual. ¿Quieres saber cuáles?

Frutas y verduras: los alimentos verdes son ricos en L-arginina, el cual incrementa la producción de histamina, que es necesaria para la capacidad de alcanzar un orgasmo. El aguacate, la sandía, el mango y los higos, son propulsores de la libido.


Pescados y mariscos: las ostiones tienen fama ser afrodisíacos y esto es verdad debido a su alto contenido de zinc. Este mineral se asocia la fertilidad masculina, la potencia y el deseo sexual.

Chocolate: comerlo desencadena la liberación del químico feniletilamina, que da a lugar a los sentimientos de excitación que conducen al sexo.

Especias: el chile es rico en capsaicina, un compuesto que se conoce por estimular las terminaciones nerviosas y acelerar el pulso, nada diferente al romance. Desde hace mucho tiempo se cree que el regaliz y las semillas de anís aumentan la excitación.

Ya conoces cuáles son los alimentos que encienden la pasión, elige los que consideres más sensuales y añádelos a tu platillo favorito. Disfruta del proceso de cocinar y comer juntos en pareja. Suban la temperatura y no exactamente la de la cocina.

Fuente: http://sexualidad.salud180.com/sexualidad/cocina-en-pareja-y-enciende-la-pasion

Las razones médicas por las que hacer 'running' es bueno para tu salud

Jueves 11 de Febrero del 2016

Todos sabemos que hacer deporte es bueno. Bueno para estar en forma, para adelgazar e incluso para mostrarnos más alegres, optimistas y activos, gracias a la liberación de endorfinas, la hormona de la felicidad, porque cuando nuestra pituitaria y nuestro hipotálamo la liberan se produce en nosotros una sensación de bienestar, de hecho en la Wikipedia la califican como de un efecto análogo al que causa la morfina. Exagerado o no, lo cierto es que numerosos estudios realizados por científicos nos descubren que los efectos beneficiosos de correr van mucho más allá y producen verdaderos efectos saludables para nuestra salud, que incluso podrían alargarnos la vida o al menos la calidad con la que disfrutamos de esta.

Son numerosos los estudios científicos que se han realizado sobre los beneficios que aporta a nuestro organismo la práctica decorrer a diario. Aquí hemos publicado ya algún artículo para constatar las conclusiones más importantes que algunos de estos estudios realizados por las universidades más prestigiosas del mundo como es Harvard argumentaban a favor de la práctica de la carrera o deportes aeróbicos que supusieran esfuerzos similares a este. Así, otro de los estudios consultados, el realizado por el doctor Mason del prestigioso Hospital Brigham de Boston, revela un montón de beneficios para la salud, que la equiparan casi a un elixir, un remedio casi infalible para gozar de buena salud.

Prolonga la vida

Solo tres horas de ejercicio aeróbico intenso a la semana ayudan a prolongar la vida, o al menos a reducir ostensiblemente el riesgo de sufrir muerte prematura. Solo por este dato merece la pena correr.

Mejora nuestra salud sexual

Si, también se notan los efectos de correr en nuestra vitalidad y salud sexual. Creo que no solo por sentirnos mejor y por tanto más satisfechos de nosotros mismos, lo que aumenta nuestra autoestima. Además de estos efectos más o menos psicológicos, correr y gastar al menos cuatro mil calorías semanales por efecto del ejercicio intenso mejora en un ochenta por ciento las posibilidades de sufrir disfunción eréctil.

Mejora la vista

Es cierto que cuando nos aficionamos a correr terminamos no encontrando límites y sin saber por qué nos encontramos con la necesidad de aumentar la dosis de kilómetros consumidos cada día, cada semana. Así, el doctor Mason dice en un estudio realizado a tal efecto que aquellas personas que corren al menos sesenta kilómetros semanales tienen la mitad de riesgo de sufrir el deterioro de la vista, típico de la edad avanzada, si la comparamos con las personas que no hacen ejercicio o incluso aquellas que corren solo quince o veinte kilómetros a la semana.

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Mejora la tensión y el colesterol

En este caso, el doctor Mason afirma que ejercitarnos y correr al menos unos veinte kilómetros semanales nos ayuda a controlar losniveles de tensión arterial en casi un cuarenta por ciento y por tanto a no tener que tomar medicamentos para controlar este riesgo tan extendido entre las personas mayores. Correr también ayuda a equilibrar el colesterol malo. De hecho, mi propia experiencia personal es que corriendo cien kilómetros semanales y manteniendo una alimentación más o menos adecuada, el colesterol malo se reduce a mínimos casi inexistentes (en mi caso 10mg/dl)

Mejora las conexiones neuronales

Correr no solo mejora la concentración cerebral, sino que se ha demostrado que mejora incluso la actividad neuronal y la multiplicación de las conexiones neuronales, que amplían así nuestra actividad y capacidad intelectual.

Evita el riesgo de contraer alzhéimer

Hay estudios científicos que demuestran que correr no solo aporta los beneficios cerebrales y neuronales que puntualizábamos en el punto anterior, sino que además, se ha comprobado que reduce las posibilidades de contraer la enfermedad que azota a nuestros mayores: el alzhéimer, la enfermedad del siglo XXI junto con el cáncer. Correr mejora nuestra actividad cognoscitiva y por tanto reduce el riesgo de sufrir alzhéimer.

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Mejora la densidad ósea

Así como correr tonifica muscularmente nuestro cuerpo, también mejora nuestra densidad ósea; incluso muy por encima de otros deportes a los que suele equipararse, como es la bicicleta, que presenta índices de construcción ósea inferiores a los que muestran los atletas populares que corren. Así, se puede decir que correr mejora ostensiblemente nuestra densidad ósea, un problema que sufren las mujeres a partir de cierta edad y que podrían combatir practicando carrera.

El ejercicio ayuda a descansar

Es algo que hemos experimentado casi todos, el día que hacemos ejercicio intenso y estamos cansados, dormimos más y mejor y por ello nuestra sensación de descanso al levantarnos por la mañana es mucho mayor. Por tanto, correr mejora nuestra salud, ya que nos ayuda a descansar y conseguir así que repongamos nuestras constantes durante las horas de sueño.

Inmunidad

En mayor grado que otros deportes correr una hora diaria durante al menos cinco días a la semana mejora nuestra capacidad para hacernos inmunes a infecciones de las vías respiratorias. Correr mejora la inmunidad y nuestra resistencia a contraer enfermedades que por efecto de la contaminación nos atacan de manera más agresiva en estas fechas.

Mejora el asma

Parece que correr es una panacea para casi todo, pero es que es cierto que es así. Correr también ayuda a mejorar las dificultades respiratorias que sufren los enfermos de asma. De hecho, muchos deportistas de élite son asmáticos que gracias al ejercicio han mejorado sus constantes.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-02-09/las-razones-medicas-por-las-que-debe-correr-para-prolongar-la-calidad-de-vida_1148799/

Añadir suplementos de carnitina a la dieta reduce el riesgo de autismo en los hijos

Jueves 11 de Febrero del 2016

El ácido fólico juega un papel fundamental a la hora de prevenir defectos en el desarrollo de la espina dorsal y el cerebro durante la gestación. Tal es su importancia que, para garantizar su toma en cantidades suficientes no ya solo por las mujeres embarazadas, sino por todas las mujeres en edad fértil, se añade como suplemento a alimentos tan comunes como el pan, la pasta o el arroz. Y esta estrategia, según muestra un estudio llevado a cabo por investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas A&M (EE.UU.), también podría resultar efectiva a la hora de prevenir el desarrollo de autismo en el neonato. Y es que para ello sólo se requeriría añadir suplementos de carnitina a la dieta.

La carnitina, que puede ser sintetizada por el organismo u obtenida a partir de la dieta, es necesaria para el trasporte de ácidos grasos a las mitocondrias –orgánulos responsables de la producción de la energía celular–. Sin embargo, las mutaciones en el gen ‘TMLHE’, indispensable en la biosíntesis de la carnitina, se asocian con un incremento significativo del desarrollo de trastornos del espectro del autismo (TEA). De hecho, este nuevo estudio publicado en la revista «Cell Reports» demuestra que los defectos en la producción de la carnitina conllevan una alteración de los procesos naturales en los que las células madre promueven y organizan el desarrollo del cerebro a nivel embrionario y fetal.

Mutación genética

En el estudio, los investigadores utilizaron una nueva tecnología que les permitía marcar, seguir y analizar cada célula madre neuronal en un cerebro en desarrollo.

Como explica Vytas A. Bankaitis, co-autor del estudio, «esta tecnología ya existía, pero nunca había sido empleada de este modo. Ynuestra aplicación de esta tecnología es importante porque nos permite identificar defectos específicos en las células madre neuronales que no son visibles en los cultivos celulares que se utilizan habitualmente. Y es que en el caso de los TEA, hay que considerar todo el entorno celular en su conjunto».

Concretamente, y gracias a esta técnica innovadora, los investigadores pudieron observar que aquellas células madre neuronales incapaces de producir carnitina –esto es, células madre con una mutación en el gen ‘TMLHE’, que codifica una enzima implicada en la síntesis de carnitina– tenían un comportamiento anómalo y no se dividían y diferenciaban de una forma correcta. El resultado era una deficiencia, cuando no ausencia, de la renovación de las neuronas cerebrales, lo que implica un mayor riesgo de desarrollo de autismo.

Y llegados a este punto, ¿qué sucedía cuando se administraba carnitina a estas células madre? Pues que se comportaban correctamente.

No para todos los TEA

Las mujeres embarazadas que toman una cantidad suficiente de carnitina de la dieta –por ejemplo, de la leche o de la carne roja– contrarrestan cualquier posible riesgo de TEA asociado a la presencia de una mutación en el gen ‘TMLHE’. Por el contrario, aquellas que no ingieren suficiente carnitina se arriesgan a que sus futuros hijos puedan padecer autismo –muy especialmente si el hijo es varón, dado que el gen ‘TMLHE’ se localiza en el cromosoma X y, frente a las mujeres (XX), los varones sólo tienen una copia de este cromosoma (XY).

Y desde un punto de vista práctico, ¿qué posibles aplicaciones tiene este descubrimiento? Como refieren los autores, «el gen ‘TMHLE’ es conocido como un gen de riesgo de autismo. Y asimismo, también conocemos su localización genética. Por tanto, un posible primer paso para prevenir este riesgo sería analizar si una mujer es portadora de la mutación del gen antes de quedarse embarazada. De esta manera, y en caso de que portara la mutación, el añadir suplementos de carnitina a su dieta antes y durante el embarazo podría asegurar que tuviera un suministro suficiente de este nutriente para un correcto desarrollo embrionario y fetal».

Sin embargo, como indica Vytas Bankaitis, «si bien este enfoque preventivo resulta obvio, hay que tener en cuenta que las deficiencias metabólicas son unos escenarios muy complicados de interpretar. Así, nos tememos que estas complicaciones oscurezcan lo que supone esta forma tan simple y esperanzadora de prevención».

Tenemos la prueba, cuando menos para algunos tipos de riesgo de autismo, de que la prevención dietética con carnitina podría resultar efectivaZhigang Xie

Es más; la suplementación de carnitina tampoco podría aplicarse a todos los casos de autismo. Como apunta Vytas Bankaitis, «aunque finalmente resultara útil, nuestra estrategia tampoco será la panacea para reducir todo riesgo de autismo. Es decir, podría ser eficaz en los casos relacionados con una deficiencia de la carnitina. Pero hay que recordar que hay otras muchas vías por las que se desarrollan los TEA. De hecho, ya se han identificado cerca de un millar de genes que podrían estar asociados a un riesgo de autismo».

Todo avance es bienvenido

Sea como fuere, el impacto de la suplementación de la dieta con la carnitina podría ser enorme. Como destaca Vytas Bankaitis, «el impacto potencial de esta estrategia preventiva podría ser muy significativa dado que las mutaciones en el gen ‘TMHLE’ son sorprendentemente comunes en la población humana».

En definitiva, como concluye Zhigang Xie, director de la investigación, «tenemos la prueba, cuando menos para algunos tipos de riesgo de autismo, de que la prevención dietética con carnitina podría resultar efectiva. De hecho, esta suplementación podría realmente ayudar a reducir el riesgo de desarrollo de TEA en algunos individuos. Y dado el enrome número de personas afectadas, cualquier progreso preventivo es bienvenido».

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-anadir-suplementos-carnitina-dieta-reduce-riesgo-autismo-hijos-201601290154_noticia.html