Si tomas medio litro de agua antes de la comida, bajas de peso…

Un vaso de agua por la mañana, ocho a lo largo del día y uno más antes de dormir… Si bien la hidratación es esencial, la clave para que ésta te ayude a bajar de peso está en que bebas medio litro (dos vasos de agua) antes de cada comida.
Así como lo lees, de acuerdo a la Journal Obesity, en el transcurso de 12 semanas puedes llegar a perder cuatro kilos; a diferencia, de quienes ingieren el agua después de sus alimentos.
La causa está…
El agua es un poderosos “saciante”; ingerir un par de vasos 30 minutos antes de la comida, le permite a tu cuerpo sentirse más lleno y, por consiguiente, tomar decisiones más inteligentes sobre las calorías que atañe cada alimento. En otras palabras, te hace comer menos, afirma Amanda Daley de la Universidad de Birmingham y líder del estudio.
¡Ojo! No es tomar por tomar. Datos de la According to the Food and Nutrition Board at the Institute of Medicine, sugiere que en el caso de una mujer sana, la ingesta de agua al día es de 11 vasos (exceptuando la que se adquiere de alimentos) y 15 para un hombre.
Además, es recomendable que, aparte del medio litro de agua antes de la comida, consumas pequeños sorbos cada dos horas para lograr tu objetivo de bajar de peso.
Ahora ya no tienes excusas para mantenerte hidratada, y lejos del refresco y bebidas azucaras. ¡Inténtalo por dos semanas, y cuéntanos los resultados!
Fuente: http://www.salud180.com/salud-dia-dia/si-tomas-medio-litro-de-agua-antes-de-la-comida-bajas-de-peso
Rajoy: «Todas las personas de bien debemos condenar los exabruptos contra Víctor Barrio»

Mariano Rajoy - Reuters
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha alertado hoy de que su Ejecutivo «no está dispuesto a admitir» los «exabruptos» lanzados desde las redes sociales contra el torero Víctor Barrio, muerto por una cornada en la plaza de toros de Teruel.
En la rueda de prensa en el Congreso tras reunirse con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, en la ronda de consultas para su investidura, Rajoy ha aplaudido que la Fiscalía haya actuado con «diligencia» para investigar esos «bárbaros insultos» al torero.
«Nada justifica esas barbaridades; creo que todas las personas de bien debemos condenarlas», ha proclamado Rajoy, que ayer envió sus condolencias a la viuda del diestro.
No obstante, el presidente del PP cree que ese tipo de comportamientos de gran «vileza» son minoritarios y que la sociedad española es respetuosa, civilizada y tolerante y debe trabajar para que sigan siendo actuaciones «residuales».
Palabras de Errejón
Por otra parte, el secretario político de Podemos, Íñigo Errejón, ha reiterado su rechazo a las corridas de toros al tiempo que ha censurado los mensajes ofensivos que se han difundido en Twitter contra el torero Víctor Barrio, fallecido el pasado sábado en la plaza de toros de Teruel tras recibir una cornada.
«Soy contrario a los toros, pero son una barbaridad (los tuits) cuando muere un torero, contra su mujer y su familia, con independencia de lo que uno piense de los toros», ha asegurado Errejón en una entrevista en la cadena Ser recogida por Europa Press.
Errejón ha admitido que las redes sociales «sacan lo mejor y lo peor» de las personas porque «son públicas y anónimas a la vez, se de una cosa en un espacio público sin responsabilizarse».
Errejón: «Soy contrario a los toros, pero son una barbaridad los tuits contra el torero y su familia»

El secretario político de Podemos, Íñigo Errejón, ha reiterado su rechazo a las corridas de toros al tiempo que ha censurado los mensajes ofensivos que se han difundido en Twitter contra el torero Víctor Barrio, fallecido el pasado sábado en la plaza de toros de Teruel tras recibir una cornada.
"Soy contrario a los toros, pero son una barbaridad (los tuits) cuando muere un torero, contra su mujer y su familia, con independencia de lo que uno piense de los toros", ha asegurado Errejón en una entrevista en la cadena Ser recogida por Europa Press.
Errejón ha admitido que las redes sociales "sacan lo mejor y lo peor" de las personas porque "son públicas y anónimas a la vez, se de una cosa en un espacio público sin responsabilizarse".
No son animalistas, son simplemente energúmenos

El presidente de la Unión de Toreros, Juan Diego (izquierda), junto al abogado Vicente Conde, explica las acciones legales a seguir contra los autores de mensajes ofensivos a la memoria de Víctor Barrio. Luca Piergiovanni EFE
¿Es posible que alguien que se considera defensor de los derechos de los animales y que lucha por evitar que sean maltratados en espectáculos crueles, sea capaz al mismo tiempo de expresar una alegría desbordada por la muerte de una persona en ese mismo espectáculo? ¿No es un contrasentido que considere indigno matar a un animal con el único motivo de ofrecer diversión y no considere indigno celebrar la muerte de una persona? Siguiendo con la misma lógica: si se trata de denunciar la existencia de espectáculos que utilizan el sufrimiento de un animal, ¿no forma parte también de ese mismo espectáculo el torero que pone en riesgo su vida para satisfacer un deseo de diversión? Quien lamenta la muerte de un toro, ¿no debería lamentar también la muerte del torero?
El más elemental sentido común respondería de forma unívoca a estas preguntas. Pero en España, la respuesta no es tan obvia. Y ha vuelto a ocurrir. La Red se ha llenado de mensajes que como poco pueden calificarse de denigratorios, a propósito de la muerte de Víctor Barrios el sábado pasado por una cogida en la plaza de toros de Teruel. Aparte de insultos, comentarios jocosos y bromas de mal gusto, muchos de estos mensajes expresaban alegría por la muerte del torero. Independientemente de que se esté a favor o en contra de los espectáculos taurinos, un mínimo sentido de la ponderación debería llevarnos a considerar que forma parte del mínimo respeto y sensibilidad imprescindibles para la convivencia no alegrarse por la muerte de nadie. Pero en España estamos ya demasiado acostumbrados al todo vale en defensa de todo tipo de causas. Prescindiendo de que la forma es tan importante como el fondo. Hay causas que, precisamente porque se defienden invocando un mayor grado civilizatorio, no pueden utilizar formas de expresión que en realidad lo niegan.
Flaco favor le hacen a la causa animalista todos estos comentarios indignos, y así lo han visto las asociaciones de defensa de los animales, que ayer se desmarcaron rápidamente de quienes se han expresado en las redes sociales de forma tan agresiva para el torero y su familia, y tan inhumana en general. La fiscalía estudia si estos tuits pueden constituir delitos de amenazas o incitación al odio y la familia ha encargado a un gabinete de abogados que los analice para considerar la posibilidad de denunciar a los autores por injurias o calumnias.
La Red es un lugar peligroso para quienes no son capaces de contener sus pasiones. Porque en la soledad del teléfono móvil, se atreven a decir lo que tal vez no fueran capaces de decir a la cara de nadie. Algunos de estos comentarios están hechos con nombre y apellidos, pero muchos de los más soeces y denigratorios son anónimos. La Red se encanalla muchas veces porque hay muchos energúmenos listos para atacar bajo el manto del anonimato. Pero lo que seguramente no han calibrado es que, si cometen un delito, ese anonimato en realidad no existe. La policía les puede localizar rápidamente.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/12/opinion/1468341066_544746.html
La poderosa plenitud de El Juli

La badana del toro de Victoriano del Río caía con el peso de los años, cinco pasados, en la frontera de los seis (08/10). La edad también en la expresión. Cuajado y un punto altón. Juan José Padilla, espoleado por la plaza que lo idolatra, libró una larga cambiada, un saludo templado como la embestida y un tercio de banderillas poderoso. El brindis de la muerte del cinqueño de Victoriano del Río al cielo... Y la apertura de rodillas hacia los medios. A Padilla en principio le incordió el viento intermitente y un ligero punteo del toro por el derecho, por donde no humillaba. La nobleza se explicaría al natural aunque el toro respondía mejor cuanto más abajo sin terminar de descolgar. En una necesidad de mando. Y así el Ciclón sufrió en algún pase de pecho -lo que no fue óbice para una cadena de ellos u otra de molinetes- y en concreto en un circular invertido cuando casi finalizaba la faena: el derrote al pecho reventó de lleno el chaleco. Ese mismo pitonazo volvió a sentir Juan a la hora de matar. La muerte en la estocada casi entera, la pañolada desatada, la oreja y a punto otra como para reafirmar el padillismo de Pamplona.
De los cinco años pasaba también el siguiente, otras hechuras más bajas, otro carácter y una cara despampanante. Peor el carácter que la cara. La mezcla de los dos. Gazapón, reservón y el palabro que también termina en "ón". Juli se las vio negras como su capote de paseo, como su cuadrilla. Tiró de raza y orgullo para hacer de tripas corazón. Para sobarlo y finalmente imponerse a los problemas de venirse por dentro, andando y a la espera del ataque del guepardo. La guasa mordida hasta que intuía la presa a tiro... El esfuerzo se fue cuando tocó afrontar el volapié. Esa cara, esa manera de tapar la salida y esa forma de buscarla del matador. Tanto que mató de fea manera.
López Simón apenas castigó al colorado y disforme tercero en el caballo, y puede que luego lo pagara en algunos trances en los que el toro soltó mucho la cara. Uno de aquellos derrotes impactó en la pierna de Simón. La taleguilla desgajada y el ánimo intacto para seguir pegando muchos pases a aquella movilidad que pedía paso de codazos. Desde el prólogo de rodillas al epílogo inconcreto, la conexión se mantuvo con los tendidos. Incluso si la colocación contraria de la estocada no demora la muerte, premian su quehacer, que escribiría el gran Guanes.
Padilla, como Simón, creó un saludo capotero mixto. Casi iguales de no ser por las largas cambiadas de rodillas del Ciclón de Jerez, que volvió a conectar con las banderillas. Un tío el cuarto, por cierto. Tocado arriba de pitones. Y allí había que asomarse al balcón. O pegar un violinazo. O dos. Ni los bocadillos de la merienda evitaron la ovación. Y el cántico de "illa, illa, illa, Padilla maravilla". Brindó la faena al Lord Comandante de la Guardia de la Noche, el actor James Cosmo. Juan José de Jerez se empeñó en arrancar la faena penitente. Y hasta que no lo consiguió no paró con el toro rechazando la oferta allí en los medios. Pronta la izquierda. Pronta figurativamente. Bueno pero de poquito fondo el del Río, que se desentendía de los finales de muletazo. Y Padilla al lío. Sorprendió un aviso "madrugador". Pero es que la sesión había empezado tarde. Y otro cuando hundió la espada al tercer envite. Acabó el toro en las tablas que tanto había mirado con deseos.
A la par que el quinto se estrellaba contra el peto, Salvador Núñez marraba el puyazo. Y al no encontrar la vara el lomo se fue el piquero al vacío contra el suelo. Un talegazo que casi sonó. Contó el encuentro incruento como puyazo cuando El Juli pidió el cambio de tercio tras el siguiente. La apuesta lo dejó crudo. Creía Juli, que brindó al público. Sus razones se expusieron desde que principió rodilla en tierra para someterlo. Y desde ahí y con el objetivo de reducir al toro todo creció. Los poderosos redondos fueron bajando las revoluciones con la mano muy, muy, baja para alcanzar la plenitud al natural. Despacio, asentado, serena la plomada, jugando con los vuelos, rota más la muñeca que la cintura, sometida y ralentizada ya la embestida, tan enganchada por delante como vaciada atrás. La plaza vibraba in crescendo, majado el toro por el torero en plenitud. Una tanda más a derechas, algún circular invertido a la pamplonica, exprimió la notable embestida hasta un pase del desprecio como guinda. La estocada pasada tardó en su efecto precisamente por eso y necesitó del verduguillo. Atronó el toro, tronó la plaza. La presidencia hizo una cosa rara de pañuelos, una oreja, la vuelta al ruedo al toro -de coña con Decano en la memoria- y otra oreja como de refilón. En fin, las dos de peso juntas finalmente y ofrecidas al cielo. Juli atravesó por undécima vez la puerta grande de Pamplona.
Feo, alto destartalado el burraco último. De un pitón para Tudela y otro para Ferrol. Y así como era embestía. Sin maldad pero desgarbado. López Simón se extendió en cantidad hasta el final buscar el trofeo a tumba abierta. Una voltereta en el arrimón. Un pinchazo no se interpuso entre el torero de Barajas y una oreja de fin de fiesta.
VICTORIANO DEL RÍO | Padilla, El Juli y López Simón
Monumental de Pamplona. Martes, 12 de julio de 2016. Octava de feria. Lleno. Toros de Victoriano del Río, tres cinqueños pasados (1º, 2º y 3º), serios, de diferentes hechuras; noble sin terminar de humillar el 1º; complicado el 2º; de más movilidad que clase el 3º; bueno el 4º pero de poco fondo y desentendido; notable el 5º, premiado con la vuelta en el arrastre; destartalado y sin humillar y sin maldad el 6º. Juan José Padilla, de gris perla y oro. Estocada casi entera. Aviso (oreja y petición). En el cuarto, dos pinchazos, estocada desprendida y descabello. Dos avisos (silencio). El Juli, de grana y oro. Dos pinchazos y media estocada baja y trasera. Aviso (silencio). En el quinto, estocada pasada y descabello (dos orejas). Salió a hombros. López Simón, de fucsia y oro. Pinchazo y estocada contraria. Aviso (saludos). En el sexto, pinchazo y estocada (oreja).
Fuente: http://www.elmundo.es/cultura/2016/07/12/5785403c46163f23448b467b.html