Millennials ¡tienen menos #sexo que sus predecesores!

Un estudio reveló que estos jóvenes tienen menos relaciones sexuales que los de generaciones anteriores.
La ciencia lo afirma, los jóvenes nacidos en las décadas de los 80’s y 90’s; también llamados ‘Millennials’, están teniendo menos sexo que las generaciones anteriores, aún teniendo en cuenta el éxito de las aplicaciones móviles para conseguir citas.
Un estudio publicado en la publiciación “Archivos de Conducta Sexual”comparó múltiples investigaciones y encontró que casi el doble de Millennials nacidos en los 90’s no han tenido parejas sexuales desde los 18 años, comparados con sus antecesores, los de la llamada ‘Generación X’.
“No hay una buena razón para buscar sexo”, es la respuesta general que pudo obtener el Washington Post al entrevistar a un grupo de Millennials, corroborando la situación. El trabajo parece ser un factor recurrente en la decisión de los Millennials para abstenerse.
Algunos creen que esto se debe a que el tabú que existía alrededor del sexo se ha roto, pero los expertos también atribuyen este cambio al avance tecnológico, lo que no sería sorpresa si se tiene en cuenta que los Millennials son la generación que creció junto con los celulares.
Efecto “default”: el sencillo #truco con el que te engañan sin que te des cuenta

Nuestro cerebro es un órgano altamente complejo que, sin embargo, se rige por la sencillez. Pensar cansa y no, no se trata del lamento de abuelo cebolleta, sino de una certeza empírica: solemos preocuparnos bastante por gastar energía tan solo en lo necesario. De ahí que la psicología del consumo se aproveche de esas trampas mentales para conseguir fácilmente sus objetivos. Uno de los ejemplos más claros (y menos costosos) es el efecto 'default' o por defecto, que asegura que es más probable que nos decantemos por la opción que obtendríamos sin hacer nada.
Un ejemplo: estamos instalando un programa en el ordenador o comprando unas entradas para un evento y, de repente, una ventana nos avisa de que no hemos aceptado los términos y condiciones. Muy probablemente habremos ido dándole “ok” a todo, sin marcar ninguna de las casillas que nos encontrábamos. También cabe otra posibilidad, que no nos hayamos detenido a leer ninguna de las opciones que aparecían marcadas por defecto y de repente nos encontremos con una bonita barra de herramientas extra en el navegador, o que hemos dado permiso al programa para que distribuya todos nuestros datos personales a la NSA sin recibir nada a cambio.
Lo más probable es que la opción "¿desea recibir más información?" venga marcada por defecto, de manera que si no nos fijamos, terminemos recibiendo spam
Es el efecto 'default' funcionando a pleno rendimiento. A diferencia de otras maneras en que la psicología del consumo nos lleva a hacer unas cosas u otras, esta resulta mucho más sutil, pero siempre suele haber una razón por la que las opciones predefinidas son así y no de otra manera. En muchos casos se trata de facilitarle la vida al usuario, por ejemplo, en la configuración de un videojuego, ya que no tendría sentido que se reprodujese por defecto en chino o los gráficos tuviesen una baja definición. Pero en otros son una manera sutil de guiar el comportamiento del consumidor o, en caso de que tenga que ver con las instituciones públicas, de paternalismo suave.
Un ejemplo muy evidente es esa otra casilla que suele aparecer al realizar una compra en internet, por ejemplo, de un billete de tren o avión, y que suele preguntar “¿desea recibir más información?” Lo más probable es que venga marcada por defecto, de manera que si no nos fijamos, terminemos recibiendo más información, muchísima más. Pero también afecta, por ejemplo, a la configuración de un teléfono móvil, que por defecto resulta mucho más intrusiva que si desmarcásemos diversas opciones de privacidad.

El orden sí que altera el producto. (iStock)
Uno de los campos en los que más se ha investigado sobre el efecto 'default' es el de la donación de órganos, como recuerda un reciente artículo sobre el tema publicado en 'Digg'. Un artículo publicado en la revista 'Science por Eric Johnson y Daniel Goldstein sugería que diseñar de una manera u otra los formularios que te convierten en donante en caso de accidente supone una diferencia significativa. En EEUU, debes señalar a propósito que quieres donar tu cuerpo, por lo que tan solo el 40% de conductores lo son; en otros debes marcar la casilla si no quieres serlo y el porcentaje aumenta sensiblemente.
En la declaración de la renta, por ejemplo, el contribuyente debe marcar expresamente la casilla de la Iglesia o de fines de sociales si quiere que su dinero se destine a una u otra partida. De ahí que algunas peticiones recogidas en páginas como Change.org soliciten que la casilla solidaria aparezca marcada por defecto, ya que muchas personas están dispuestas a contribuir a tal causa pero, una vez llegado el momento, la ignoran.
Una configuración dada de antemano es, de manera implícita, una recomendación que condiciona la percepción del que elige
No se trata únicamente de cuestionarios, hay muchos más aspectos de nuestras vidas cotidianas condicionadas por el 'default'. El artículo de 'Digg' expone otros casos menos virtuales, como el del menú de un restaurante o la disposición de las bandejas en un buffet. La autora explicó que un instituto neoyorquino consiguió que los estudiantes consumiesen muchas más verduras simplemente cambiando las bandejas de las ensaladas desde una esquina de la habitación hasta el centro de la misma, de forma que hubiese que pasar a la fuerza por ellas en dirección a las cajas. En su posición previa, los niños tenían que desplazarse expresamente a la mesa para coger la comida. ¿Y quién va a moverse por un plato de lechuga?
Efecto “default”: el sencillo truco con el que te engañan sin que te des cuenta
El efecto 'default', explicado.
¿Por qué somos así?
Hay diversas explicaciones que nos ayudan a entender un poco mejor cómo funciona nuestra mente. Es obvio que el efecto 'default' existe, pero también que pone en marcha ciertas implicaciones psicológicas en las que quizá no nos habíamos detenido. Estas son las razones por las que caemos en él tan a menudo:
- Esfuerzo cognitivo. Tomar decisiones cansa, como recuerdan los expertos en bienestar que recomiendan dejar la ropa preparada la noche anterior para no tener que pensar desde primera hora. De ahí que solamos elegir la opción por defecto o, por ejemplo, la comida que otro ha pedido: ya han hecho el trabajo sucio por nosotros.
- Coste de intercambio. Cuando descartamos una opción en favor de otra, debemos pensar en los pros y, sobre todo, los contras. Si percibimos que los cambios pueden perjudicarnos, es probable que no hagamos nada. Más vale malo conocido…
Nos sentiremos peor si tenemos que marcar que no queremos donar nuestros órganos que si simplemente ignoramos dicha opción
- Aversión a la pérdida. La opción por defecto es siempre un punto de inicio con el que se comparan las demás. De ahí que, por ejemplo, a la hora de seleccionar una forma de pago hipotecario o un plan de ahorros, solamos elegir la fórmula que viene dada de inicio puesto que en realidad parece la más atractiva.
- Recomendación. Si esta es la opción que viene dada por defecto, es porque probablemente haya alguna buena razón para ello. Una configuración dada de antemano es, de manera implícita, una recomendación que por lo tanto condiciona la percepción del que elige.
- Cambio de significado. No es lo mismo recibir un cuestionario en el que la opción de “no quiero donar mis órganos” venga marcada por defecto que otro en el que la opción de entrada es “quiero donar mis órganos” y tengamos que marcar la opción contraria para llevarnos nuestro hígado a la tumba. Si entregamos el primero tal cual, nuestra conciencia quedará tranquila (no hemos hecho nada); sin embargo, seguramente nos cueste un poco más moralmente marcar una casilla negando la donación.
- Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-08-15/efecto-default-truco-enganar_1245864/
¿Cómo es más atractivo tu "miembro"?

¿El tamaño importa?, ¿su aspecto no es nada agradable? Existen muchos mitos alrededor del pene, sin embargo, lo que realmente te debe interesar es cómo te sientes tú respecto a él.
De acuerdo con un estudio publicado en el The Journal of Sexual Medicine, existen algunas características en las que debes poner más atención para hacer más atractivo a tu miembro y sorprender a tu pareja.
¡Haz que luzca sensacional!
Los investigadores señalan que para que tu miembro sea más atractivo para las mujeres debes tener más cuidado en la apariencia estética en general, es decir, mantenerlo limpio y cuidado.
En segundo lugar debes poner atención en el tamaño del vello púbico, lo más recomendable es que mantenerlo en una media, es decir, que no sea demasiado largo ni escaso.
Por otro lado, tener bien cuidada la piel del pene es más importante que la circunferencia o longitud de éste, la forma del glande o que esté circuncidado.
Con este estudio se busca prevenir el desarrollo de la vergüenza o tener una percepción errónea sobre la apariencia del pene, señala la doctora Norma Ruppen, investigador principal del Departamento de Cirugía Pediátrica del Hospital Infantil Universitario de Zurich en Suiza.
Así que si quieres gozar de una sexualidad placentera, lo único que tienes que hacer es cuidar todos los aspectos de tu miembro y tener una buena higiene. De esta manera te sentirás más seguro de ti mismo y podrás disfrutar de la intimidad con tu pareja.
Fuente: http://sexualidad.salud180.com/sexualidad/como-es-mas-atractivo-tu-miembro
5 posturas de yoga vs problemas estomacales

Muchos problemas estomacales son consecuencia del estrés, una alimentación rica en grasas, azúcares y sal, así como de la falta de actividad frecuente y de manera general los malos hábitos de vida. Sin embargo, existen ciertas posturas de yoga que pueden prevenir todos esos malestares.
Entre los problemas estomacales que las posturas de yoga ayudan a reducir o eliminar se encuentran, el estreñimiento, reflujo, acidez, intestino perezoso, colon irritable, gastritis, colitis, gases o flatulencias y, en general, mala digestión.
te presentamos cinco posturas de yoga que te ayudan a reducir los problemas estomacales, de acuerdo con el Journal of Yoga:
1. Salamba Sarvangsana. La postura de todo el cuerpo apoyado es una de las asanas más eficientes porque calma y alimenta todo el cuerpo. Entre sus beneficios, fortalece los músculos de los muslos y los abdominales, evita la obesidad, constipación y la congestión del hígado y del bazo. Además, mejora la función de la glándula tiroides y aumenta los jugos gástricos.
2. Pascimottanasana. La postura de la extensión de la espalda es una de cuatro asanas clásicas. Excelente para los órganos abdominales. Ayuda a la correcta digestión. Estimula las funciones del estómago, hígado, bazo, riñones e intestinos. Elimina los residuos gástricos y parásitos intestinales. Previene la constipación y el catarro intestinal.
Elimina el tejido adiposo, y fortalece y ayuda a desarrollar una cadera bien proporcionada. Vigoriza el recto y los músculos abdominales laterales por encontrarse éstos contraídos al máximo. Cura la gastritis y la dispepsia.
3. Janyasana. La postura en que se retiene la rodilla elimina en forma eficaz los gases malignos que perjudican al organismo. Alivia el dolor de espalda y el estreñimiento. Estimula los órganos sexuales. Facilita el control de la energía en toda la región abdominal.
4. Ardhamatsyendrasana. Con la postura de la media torsión, los órganos abdominales que reciben un fuerte masaje. Ayuda a curar la dispepsia, constipación, ictericia y obesidad. Reduce la acumulación de grasa y aumenta la producción de jugos gástricos. Además, combate la indigestión, estreñimiento y la motilidad intestinal.
5. Uttanasana. La postura de la cigüeña o flexión de pie ejerce un profundo masaje sobre los órganos abdominales, mejora su funcionamiento, aumenta la secreción de los órganos digestivos, estimula favorablemente el bazo y el hígado, combate la pereza intestinal y previene la indigestión, la aerofagia, la dispepsia, la gastritis y la úlcera.
De manera general, la práctica frecuente de estas y otras posturas de yoga ayudan a prevenir los problemas estomacales más frecuentes; no obstante, debido a que varias requieren cierto grado de flexibilidad, es importante consultar un especialista para evitar complicaciones cuando se presentan padecimientos gastrointestinales.
Fuente: http://enforma.salud180.com/nutricion-y-ejercicio/5-posturas-de-yoga-vs-problemas-estomacales
Las 10 veces que la industria de la moto nos horrorizó
BMW C1, una moto con capota y poca estabilidad.
Algunas fueron directamente malas motos. Otras, por el contrario, eran excelentes ideas… que llegaron al mercado en el momento equivocado y fueron incomprendidas.
El caso es que la pequeña historia motociclista está plagada de modelos “revolucionarios”, “geniales”, “innovadores” y “populares” que terminaron convirtiéndose en sonoros fracasos, cuando no en excentricidades que hoy nos mueven a la sonrisa. La lista es muy muy larga, pero nosotros elegimos diez motos que nos encanta que nos horroricen.
Su fracaso, pese a todo, es un homenaje al afán de innovación y al coraje de quienes se atrevieron a conducir alguno de estos artilugios. Al fin y al cabo, como decía Soichiro Honda –el fundador del gigante japonés–, “el componente del éxito es un 99% de fracaso”.

1. HALESON STEAM POWERED (1903)
Evidentemente hay que ponerla en el contexto de la época, pero es que ni antes ni ahora conducir sentado encima de una caldera de vapor a alta presión parece una buena idea. Fue un diseño de William Hale, de Bristol, y la propulsaba un motor monocilíndrico de vapor y 200 cc.
En aquel momento los pioneros estaba dispuestos a asumir riesgos que hoy nos parecen inimaginables.
La caldera de la Haleson mostraba una facilidad descomunal a reventar en plena marcha. Aún así el concepto se prolongó hasta 1914 cuando ya los motores de gasolina -más ligeros y fiables- sustituyeron a los de vapor.

2. KETTENKRAD (1944)
La velocidad de despliegue de las célebres BMW R75 o Zundapp KS750 con sidecar fueron una de las claves del éxito de las fuerzas armadas nazis al principio de la Segunda Guerra Mundial, pero pronto mostraron sus limitaciones a medida que las condiciones del frente se endurecían. NSU fabricó entonces este extraño híbrido entre tanqueta y moto, la Kettenkrad, que -en teoría- solventaba este problema.
Como era de esperar, el resultado final ofrecía todas las desventajas de ambos conceptos… y ninguna de sus ventajas. Pese a todo se construyeron más de 8.000 unidades de un vehículo fallido que costaba una fortuna, era dificilísimo de mantener y reparar y acabó siendo usado como tractor de remolques.

3. VESPA 150 TAP (1956)
Existen pocos scooters más versátiles que la Vespa, aunque probablemente no lo sea tanto como para pensar en ella como vehículo de combate. Pese a ello, ACMA, el fabricante de Vespa en Francia, decidió colocarle al ejército galo una estrafalaria versión militar dotada con un cañón sin retroceso de 75 mm.
Las TAP se lanzaban en paracaídas de dos en dos; una para el cañón y otra para la munición. El problema era que sus ruedas de 8 pulgadas y el peso que llevaba la hacían prácticamente inconducible fuera del asfalto. En terrenos blandos, la TAP quedaba simplemente inmovilizada… lo cual no suele ser buena cosa en circunstancias de combate.
Se produjeron 500 unidades de esta “Vespa Bazooka” cuya utilidad militar real solo se puede catalogar como “anecdótica”.

4. SHIFTY 900 (1977)
Decir que este modelo equipaba el mismo motor del Seat/Fiat 127 ya debería bastar para explicar el cómo y el porqué de este absurdo proyecto. Fue diseñada en 1977 por Ugo Grandis y pretendía aprovechar uno de los motores más baratos y de menos mantenimiento del mercado (el cuatro cilindros de 903 cc y 49 CV del 127) para construir una GT económica.
Para adaptar un motor de coche a un chasis de moto la Shifty era una locura de engranajes y reenvíos que, además, ¡obligaba a cambiar de marchas en H con el pie!

5. HONDA ATC 250 (1981)
Uno de los pocos diseños rechazados no por el mercado, sino prohibido directamente por un Gobierno. El trike ATC nació en 1970 como un simpático vehículo playero para el usuario americano que deseaba un divertimento. Con un pequeño motor de 80 cc y escasa potencia, parecía ideal para disfrutar con la familia.
De hecho, al principio todo fue bien y el ATC supuso un éxito fulminante. Pero como suele ocurrir en esto de los motores, las prestaciones fueron creciendo. A medida que aumentaban lo hacían también los accidentes debidos a la inestable configuración triciclo y “rueda balón”.
Con un potente motor de 250 cc y 2T los “trikes” ATC volcaban con suma facilidad y se ganaron pronto la reputación de peligrosos. Honda quiso reconducir la situación derivándolos hacia un uso estrictamente deportivo, pero el mal ya estaba hecho y en 1986 el Gobierno de EEUU prohibió su comercialización.

6. SUZUKI FX425 “Ugly Duck” (1991)
Que en Hamamatsu la llamaran Patito Feo demuestra un peculiar sentido del humor de la marca japonesa. Sea como sea, la pobre FX425 suele estar en todas las listas de “abominaciones” sobre dos ruedas. Y eso que las intenciones de Suzuki eran buenas y parecían, a priori, interesantes: crear una máquina trail divertida, que pareciera un vehículo de cómic y resultara simpática para todo tipo de público.
El resultado fue un conjunto grotesco que nadie se tomó en serio. Curiosamente, estas motos hoy son muy buscadas y se han convertido en un anhelado objeto de coleccionista.

7. APRILIA 6.5 STARCK (1995)
No es en absoluto fea –de hecho se ha convertido en un objeto de culto entre los aficionados al diseño–, pero resultó uno de los mayores fracasos de la historia de la marca de Noale, hoy propiedad del Grupo Piaggio.
Aprilia encargó el diseño al prestigioso Phillipe Starck, que optó por unas líneas minimalistas y livianas que no encajaron en un mercado donde aún primaba la contundencia. La 6.5 se quedó en una incómoda “tierra de nadie” que la hizo demasiado urbana para los moteros y demasiado motera para los urbanitas.
Esa indefinición y un exceso de plástico condenaron a una moto que hoy tendría todo el sentido.

8. BMW C1 (2001)
Aprovechando la “fiebre del 2000”, BMW quiso revolucionar el mercado con un concepto futurista. Lo que logró fue uno de los mayores fracasos comerciales de la historia de las motos alemanas.
El C1 buscaba adaptar conceptos automovilísticos al que debía ser el scooter del siglo XXI, de forma que se convirtiera en un pequeño utilitario de dos ruedas. Su elemento más característico es que se podía conducir sin casco gracias al arco de seguridad que envolvía al conductor. Lamentablemente eso lo hacía también inestable y nervioso.
Además, la escasa potencia del motor y la peculiar posición a la que se obligaba al pasajero, convertía al C1 en un despropósito. El vehículo fue retirado tras apenas dos años en el mercado aunque hoy en día se ha convertido en un scooter de culto.

9. BUELL LIGHTNING XB-9 (2004)
Si hay alguna cosa que el mercado del motor no perdona -y especialmente el de las motos- son los conceptos poco claros y la Buell era un compendio de buenas ideas mal combinadas. Erik Buell intentó crear la streetfighter americana por antonomasia, pero sus modelos resultaron un absoluto fracaso comercial.
Sin duda era excesivo combinar un motor Harley-Davidson de carrera larga con un bastidor compacto y soluciones técnicas como un freno perimetral deportivo que, en realidad, aportaba poco al conjunto. Las Buell eran motos tan pequeñas que parecían más una 250 que una 900.
El motor era demasiado pesado para usarlo en una naked urbana y su precio la colocaba muy por encima de competidoras con mejores prestaciones y diseños. La marca sobrevivió mientras Harley-Davidson quiso mantenerla viva. Tras desprenderse de ella, finalmente quebró en 2012.

10. HONDA DN-01 (2008)
A menudo el precio que hay que pagar por el liderazgo en el mundo de las motos es el del fracaso. Honda, como marca que hace de la innovación su filosofía de marca, lo sabe bien. Con la DN-01 quiso poner en la calle un extraño híbrido futurista entre moto custom y maxiscooter que solo duró dos años en el catálogo.
Como suele ocurrir en estos casos, cuando se hacen diseños para intentar agradar a todo tipo de nichos se acaba no gustando a ninguno. La DN-01 apenas se vendió ni pasó de ser considerada una excentricidad. Pese a esto y, para ser justos, hay que valorar su apuesta por el concepto de “moto humana” y por tecnologías como el cambio automático/secuencial. Buscaba hacer más fácil y relajada la conducción y se va incorporando paulatinamente al mercado actual.
Fuente: http://motor.elpais.com/actualidad/motos-mayores-fracasos-de-la-historia/