Sólo 4 preguntas para sanar tu corazón

Deja de sentirte culpable, es natural desear que la realidad sea otra tras sufrir un evento “difícil”: despido, ruptura romántica, problemas familiares… Sin embargo, tú en el fondo sabes que ese anhelo es imposible, pero eso no significa que tu corazón no pueda sanar.
Aunque el tiempo lo cura todo, a veces necesitamos que la paz llegue antes y una forma para alcanzarla es el método The Work: a través de 4 preguntas podrás entender lo que realmente te duele, así afrontarlo, señala en entrevista para Salud180 Gisela Hengl, Healer & Transformational Coach del Instituto Kuthumi.
Si bien al principio te parecerá algo sin sentido, con forme lo practiques notarás los resultados: la calma.
Una vez que tienes la respuesta de cada pregunta entonces la inviertes; ejemplo, en caso de separación sentimental:
Sí, mi pareja me dejó pero a partir de ahora no me abandonare jamás; al ya no estar a su lado me siento solo, triste, decepcionada, pero desde ahora me tengo yo para no sentirme sola, ni triste…”, describe Hengl.
Es importante que cada vez que sientas inquietud o estrés, te realices estas preguntas para encontrar la calma y la paz que te permitirá continuar.
Fuente: http://bienestar.salud180.com/salud-dia-dia/solo-4-preguntas-para-sanar-tu-corazon
Señales de cáncer en tu cuerpo

Escuchar la palabra cáncer es común relacionarla con un desenlace fatal, pero gracias al diagnóstico oportuno, el porcentaje de supervivencia se ha multiplicado.
A medida que el cáncer crece, los síntomas aparecen y ejerce presión en los órganos cercanos, vasos sanguíneos y nervios. El problema es que, dependiendo de la zona del cuerpo, estas alertas tardan en hacerse visibles”, indica un reporte del American Cancer Society.
Un estudio del Cancer Research UK revela que más de la mitad de los británicos han sufrido alguna vez uno de los síntomas que podrían indicar la presencia de un cáncer, pero sólo el 2% pensaron que podían padecer la enfermedad y más de un tercio ignoraron por completo las señales de cáncer.
Mantente alerta
Una investigación de la American Cancer Society informa sobre las posibles señales de cáncer en diversas partes del cuerpo. ¡No las ignores!
Evacuación y función de la vejiga
El estreñimiento, la diarrea o un cambio en el tamaño de las heces fecales por un tiempo prolongado puede que sea un signo de cáncer del colon.
El dolor al orinar, sangre en la orina o cambios en la función de la vejiga (tales como orinar con mayor o menor frecuencia) pudieran estar relacionados con cánceres de vejiga o próstata.
Heridas que no cicatrizan
Mantente atenta si tienes pequeñas heridas que no cicatricen en más de cuatro semanas.
Una llaga en la boca, pene o vagina que duren más de tres semanas, deben examinarse por un médico especializado.
Sangrado
Un sangrado inusual puede ocurrir en caso de cáncer en sus etapas iniciales o avanzadas.

Cortesía: Getty Images
Toser sangre podría ser un signo de cáncer de pulmón.
Si aparece en el excremento (lo que puede tener un color muy oscuro) podría ser un signo de cáncer de colon o cáncer de recto.
El cáncer de cuello uterino del endometrio (revestimiento del útero) puede causar sangrado vaginal anormal.
Pérdida de peso inexplicable
Bajar de peso más de 5 kilos sin hacer ejercicio o someterse a una dieta rigurosa, es motivo para que lo analice un especialista.
Cambios en la piel
Si aparecen lunares y crecen, duelen o sangran pueden ser síntomas de cáncer en ella.
Dificultad para tragar
La indigestión o dificultad para tragar persistente pueden ser signos de cáncer de esófago (el tubo de deglución que llega hasta el estómago), de estómago o de faringe (garganta).
Si tienes alguna de estas señales de cáncer que no desaparecen, no las ignores y acude con un especialista (oncólogo) que te ayude. Recuerda que la detección temprana puede salvar tu vida.
Fuente: http://www.salud180.com/salud-dia-dia/senales-de-cancer-en-tu-cuerpo
Cosas que no sabías de los glúteos

Los glúteos son una de las partes del cuerpo que más atención y miradas reciben. Tonificarlos, aumentarlos y redondearlos ha sido la ilusión de muchas mujeres.
Sus características voluptuosas impactan no sólo a nivel físico sino también a nivel intelectual, de acuerdo a varios estudios.
Descubre estos datos que no sabías de los glúteos. ¡Te sorprenderán!
Tener un trasero grande podría ser sinónimo de mejor salud
Un estudio hecho en Reino Unido revela que la grasa acumulada en él y en tus muslos conlleva un menor riesgo metabólico y cardiovascular que la grasa presente en el abdomen, incluso puede tener un efecto protector.
Tiene relación con la inteligencia
Científicos de la Universidad de Oxford aseguran que las mujeres con traseros grandes son más inteligentes, debido a que los ácidos grasos Omega 3 se acumulan en esta zona e intervienen en el desarrollo y buen funcionamiento del cerebro.
Los hombres no notan el trasero de inmediato
Una encuesta británica señala que lo primero que ven los hombres en una mujer son los ojos y en segundo lugar: los glúteos.
Las cirugías de glúteos tienen cada vez más demanda
En 2012, 2 mil 681 mujeres se sometieron a levantamiento de glúteos, y 746 recibieron implantes, según el Informe de Estadísticas de Cirujanos Plásticos de la Sociedad Americana de Cirugía Plástica 2012.
Los mejores ejercicios para los glúteos
Olvídate de pasar horas en el gimnasio, con solo hacer sentadillas lograrás que se vean de maravilla.
¿Por qué los hombres aman los traseros?
Una investigación de la Universidad Bilkent en Turquía afirma que los hombres se sienten atraídos por las espaldas que están curveadas a 45 grados de los glúteos, haciéndolas más atractivas para la reproducción.
Unos glúteos débiles pueden causar lesiones
Cuando no dedicas tiempo suficiente a fortalecer los glúteos el resto de los músculos, las articulaciones y los ligamentos pueden pagar el precio en forma de lesiones.
Sin duda alguna estos datos que no sabías de los glúteos te hagan tener una opinión diferente sobre ellos, pero lo importante es que al igual que otras partes de tu cuerpo, los cuides con ejercicios y una alimentación balanceada.
Fuente: http://bienestar.salud180.com/salud-dia-dia/cosas-que-no-sabias-de-los-gluteos
3 errores que estás cometiendo en la limpieza de tus oídos
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Nos pasa a todos y además sucede de forma recurrente. Todos tenemos una muy alta probabilidad de estar poniendo tanto nuestros oídos como nuestra audición en riesgo con cada intento de eliminar la cera de nuestros oídos.

Nos pasa a todos y además sucede de forma recurrente. Todos tenemos una muy alta probabilidad de estar poniendo tanto nuestros oídos como nuestra audición en riesgo con cada intento de eliminar la cera de nuestros oídos. ¿Y esto por qué? El tímpano y los huesecillos del oído son fáciles de dañar e incluso a veces pueden requerir cirugía para ser reparados, tal y como explica Boris Chernobilsky, profesor clínico asistente de otorrinolaringología en la Escuela de Icahn de Medicina del Monte Sinaí en Nueva York. "En el peor de los casos, el daño de los huesecillos puede dar lugar a una fuga de líquido del oído interno," dice. "Esto puede desembocar en un vértigo severo y potencialmente una pérdida de audición permanente."
Así que antes de llegar a esta situación y según publica el portal health.com, se recomienda abandonar los siguientes hábitos lo antes posible.
1. El intento de limpiar regularmente: La mayoría de las personas no necesitamos realmente limpiar los oídos. "Las orejas se auto-limpian", explica el Dr. Chernobilsky. "Es la única parte del cuerpo en la que la piel crece en una dirección, y trae los restos de cera y la piel desde el canal hacia el oído externo." (Al mover la mandíbula y masticar, estamos ayudando en este proceso .) Algunas personas tienen más cerumen que otras, pero en general, los oídos producen que la cantidad de cera que necesitan. Así que en lugar de poner en marcha la excavación de un tesoro en los conductos auditivos externos, lo mejor es esperar a que la cera se afloje por sí misma y llegue al oído externo. A continuación, rozar suavemente con una toalla.
2. La inserción de aplicadores de algodón: los bastoncitos de algodón no son la solución para limpiar nuestros oídos. La forma rígida y puntiaguda puede dañar la piel, el tímpano y los huesecillos. Además “también pueden empujar la cera más adentro y causar un tapón”, tal y como confirma el doctor Chernobilsky. O algo aún peor: la cabeza de algodón puede caerse dentro del canal auditivo. Y si esto sucediera, debemos ir al médico para que lo retire. Tampoco es para nada recomendable hurgar dentro de nuestros oídos con objetos puntiagudos, como uñas u horquillas, que plantean exactamente los mismos riesgos que los bastoncillos.
3. Enjuague de oídos: "Si bien este método es generalmente seguro si se hace bien, hay que tener en cuenta que lo estamos haciendo a ciegas y se puede podemos generar el llamado oído de nadador si el oído no se seca adecuadamente cuando hayamos terminado," confirma el Dr. Chernobilsky. Así que a no ser que sea bajo la supervisión de un especialista, es mejor no tratar de enjuagar los oídos con una inyección con agua.
Y ahora bien, ¿hay alguna manera segura para eliminar la cera?
Una buena y natural solución en casos en los que el cerumen se acumula rápido es inclinar la cabeza hacia un lado y poner unas gotas de aceite tipo corporal en el oído. "Yo prefiero aceite para bebé, ya que es suele ser más suave y no contiene fragancias a las que las personas con alergias o piel sensible puedan reaccionar" confirma el Dr. Chernobilsky. A continuación, apoya la cabeza sobre una almohada cubriéndola con una toalla durante unos minutos y la cera se deslizará hacia fuera.
15 cosas que todos los hombres deberían asumir cuando llegan a los 40

Sumar años no resulta agradable para todo el mundo. Aunque al toparnos con los 20 nos creemos que es el acabose, los 30 dan todavía más vértigo y ya nos vemos condenados a cumplir más y más sin retorno, sin saber a qué resquicio de juventud agarrarnos o cómo cambiarán nuestras vidas a lo largo de las siguientes décadas. Entonces pasan otros 10 años y llegas a los 40. ¡Chan, chan!
Socialmente ya no entras en la categoría de 'joven' y toca adaptarte a la fuerza a la 'vida adulta'. Como cabría esperar, no tienes ni la más remota idea de como hacerlo, pero olvídate del miedo porque has tenido cuatro bien aprovechadas décadas en las que has dejado de comportarte como un individuo perdido y alocado y empiezas a ser todo un señor. ¿O no?
Si insistes en formar parte del karaoke, limítate a gritar y a hacer coros de borracho en voz alta. Ante todo asegura tus números
Cuando te sientas perdido en este paso hacia la madurez, recuerda que las experiencias y enseñanzas de quienes ya han recorrido el camino siempre resultan cuando menos interesantes. Joshua Burt relata con bastante humor en 'The Telegraph' las cosas que ha aprendido tras cumplir los 40. Hayas llegado ya, te quede poco o estés más que sobrepasando la cuarentena, probablemente te resulten la mar de útiles.

Amigo, piénsalo: ¿se ríen contigo o de ti? (iStock)
1. No vayas solo al karaoke
“Sí, ya sé que parece una buena idea en ese momento, pero ponerte de pie en un escenario y hacer una interpretación excesivamente seria como si estuvieses dando un concierto, delante de un montón de desconocidos en un bar extraño, solo conduce a un sitio: el mal”, bromea Burt. Nadie está diciendo que a los cuarenta te autovetes la entrada a ningún sitio, pero a estas alturas de la película se espera de ti que haya aprendido a comportarte: “Si insistes en formar parte del karaoke, limítate a gritar y a hacer coros de borracho en voz alta. Ante todo asegura tus números”, recomienda el experto cuarentón.
2. Evita las borracheras descontroladas
Quizás nunca te hayas hecho esta pregunta, allá va: ¿Qué te da más pena –congoja, angustia, vergüenza ajena o el término que creas encaja más en tu visión–, ver a un adolescente totalmente ciego a cuatro patas y llorando desconsolodamente o ver en tales circunstancias a alguien de la edad de tu padre? Ya te acercas bastante más a los años del segundo personaje. Córtate un pelo que ya deberías saber controlar, aunque sea un poquito, con las cantidades de alcohol que ingieres. Y, además, mañana trabajas.
3. Dormir es siempre un buen plan
Se acabaron los complejos por estar cansado. Ahora sabes que irte a la cama cuando te entra sueño y no quedarte en el sofá forzando el consumo innecesario de horas y horas de telebasura, no es necesario. Un hábito saludable al que llevabas muchos años, quizás demasiados, renunciando absurdamente.
4. No eres un deportista profesional
No hay 'partidillos' de fútbol relajados, mucho menos cuando tus rivales o compañeros de equipo tienen bastantes menos años que tú o son de esos bienaventurados cuarentones que nunca dejaron de mantenerse en forma.
A tus años asumirás que no todo lo que has visto en el porno ocurre en la realidad y sabrás sentirte más que satisfecho con un buen misionero dos veces al mes
Torceduras de tobillo, tirones y contracturas son los únicos 'premios' que vas a llevarte de tu participación en torneos. Definitivamente a los cuarenta no te vas a convertir en un deportista de élite (y como quien dice ni de barriada). Prueba con el ajedrez. Que sí, no debatas más que también se le considera deporte.
5. Círculos de amistades reducidos
“Tratas de tener más y más amigos en Facebook, pero cuando se trata de socializar en la vida real, procura simplemente ver a las mismas dos personas una y otra vez en bucle. Esto te hace la vida mucho más fácil”, recomienda encarecidamente Burt.
6. Hay vida más allá de la cerveza
Partiendo de la útil enseñanza de que “los bares sirven otras bebidas que no son cerveza”, Burt explica que a partir de los cuarenta optar por un vino nunca está mal visto “e incluso te hace parecer sofisticado, misterioso y atractivo” exagera. No tienen por qué acabarse los tiempos de botellines, pero con el paso de los años descubrirás que probar nuevas bebidas, que puede tomes en cantidades algo más moderadas, te conduce a un universo de posibilidades sin resacas atroces.
7. Toca comer mejor
Como ya hemos advertido, los kilos de más y la barriga se hacen fuertes con la edad. Para asegurarte de que encima no sumen amigos, es mejor que olvides las comidas grasas y con muchas calorías. Lo notarás en tu cintura y tu salud mucho más que cuando tenías veinte años.
Esta es ahora tu postura ideal diaria: pillar la horizontal y a dormir. (iStock)
8. El uso del argot, siempre con medida
¿Recuerdas cuando la madre de un amigo pronunció en el año 2001 el término 'mazo' y todos os quedasteis boquiabiertos? Es la misma sensación que empiezas a causar, así que evita utilizar la jerga habitual de quienes tienen diez o quince años menos que tú. Ni para cachondearte de ellos o las tornas girarán y serás tú el hazmerreír.
9. El ejercicio es absolutamente esencial
Los artículos que lees y los cientos de noticias y programas televisivos que recalcan su importancia no te estaban mintiendo, pero te has dado cuenta ahora, justo cuando más te va a costar: “Llegado a los cuarenta, eres consciente de la gigantesca cantidad de trabajo que te va a costar eliminar solo un poco de grasa abdominal”. Es duro, pero mejor saberlo.
10. No lo sabes todo: evita ir de listo
Como se suele decir, más sabe el diablo por viejo que por diablo. Muy bien, pero es que este personaje tiene unos cuantos años más que tú. Es a los cuarenta cuando uno asume que nunca va a estar 100% seguro de nada, asegura Burt, quien sigue una máxima: “Sócrates decía aquello de 'solo sé que no sé nada', pues tú todavía sabes menos menos que él”.
Llegado a los cuarenta, eres consciente de la gigantesca cantidad de trabajo que te va a costar eliminar solo un poco de grasa abdominal
Las personas más jóvenes piensan que con los años adquirimos sabiduría, y no les falta razón. Puede que sepas algo más que ellos, pero no abuses de tus conocimientos adquiridos ni alardees de ellos porque nunca se deja de aprender, y hay veinteañeros que probablemente te den mil vueltas en determinados temas.
11. Redescubriendo el sexo moderado
Los maratones sudorosos de sexo tántrico, retozando en una cama empapada al menos tres veces por semana, teniendo un orgasmo detrás de otro mientras os disfrazáis de diferentes personajes para innovar en la cama y probando posturas casi imposibles; ni los viviste a los veinte ni a los treinta. Por suerte a tus años asumirás que no todo lo que has visto en el porno ocurre en la realidad y sabrás sentirte más que satisfecho con un buen misionero dos veces al mes.
12. No aprenderás nuevos idiomas con fluidez
Si tras décadas –porque si sumas años, seguro que sobrepasas los 10– estudiando inglés no has conseguido ese nivel medio hablado y escrito que añadiste sin pensar en tu CV, ha llegado el momento de abortar la opción multilingüismo para tu persona.