Por qué los #mosquitos pican a unas personas y a otras no: las verdaderas razones

Mosquitos. Sueñas hasta con ellos. "¿Qué tengo yo que les gusta tanto?", te preguntas cada vez que encuentras una nueva picadura en tu esculpido cuerpo. Estos pequeños insectos voladores te están amargando el verano y no sabes qué tienes que les atrae tanto. ¿Será por tu sangre dulce? ¿Por tu bronceado playero? ¿Será por tu nuevo perfume? Sal de dudas. Estas son las siete 'cualidades', recogidas por 'Time', que te hacen irresistible para los mosquitos.
1) No te duchas
El sudor es sumamente atractivo para los mosquitos, ya que segrega ácido láctico, lo que vuelve locos a estos odiosos bichos. Quizá deberías plantearte hacer ejercicio en interior ahora que hace tanto calor. O, mejor aún, pegarte una duchita.
Los mosquitos no suelen picar a las personas que tienen un sudor fresco, es decir, que comenzasen a transpirar hace pocas horas, sino a aquellas que acumulan el sudor de uno o más días, como concluye este estudio. Por eso, ducharse por las noches antes de dormir es fundamental para prevenir las picaduras.

2) Estás caliente
Tienes calor pero no estás sudando. Sentimos decirte que a los mosquitos les da igual. Tu alta temperatura corporal te convierte en un caramelito.
3) Tienes un tipo determinado de sangre
Estos insectos no pican por aburrimiento, sino para alimentarse. Y hay unas sangres que les gustan más que otras. Un estudio publicado en el 'Journal of Medical Entomology' encontró que los mosquitos prefieren a personas con sangre tipo O. Como segundo plato se quedan con los de tipo B. Si tienes sangre tipo A estarás a salvo.
4) Acabas de tomar alcohol
Además de la sangre, el sudor y el calor, a los mosquitos parece que les encanta el alcohol. Un estudio de 'Plos One', realizado en África occidental, detectó que los hombres que bebían cerveza atraían más a los mosquitos que los que no lo hacían.

5) Te huelen los pies
El olor de pies engatusa a estos bichos, principalmente a los de la familia 'Anopheles gambiae', a quienes les agrada el olor de un queso llamado 'Limburguer cheese', cuya bacteria implicada en su producción está emparentada con otra que habita en las extremidades inferiores.
6) Tu genética
Tu genética también influye. Una investigación llevada a cabo por los científicos de la London School of Hygiene & Tropical Medicine determinó que ciertas personas producen repelentes naturales de mosquitos. Otros expertos de la Rothamsted Research en Reino Unido llegaron a la misma conclusión: hay quienes segregan ciertas sustancias que a estos insectos no les gustan.
7) Eres mujer y estás embarazada
Los mosquitos se sienten especialmente atraídos por las mujeres embarazas. Un estudio publicado en 'The Lancet' en 2002 encontró que las mujeres que están en las últimas etapas del embarazo exhalan 21% más de dióxido de carbono que sus pares. Los investigadores creen que esta diferencia fisiológica podría ayudar a explicar por qué las futuras madres que participaron en sus experimentos atrajeron al doble de mosquitos.
Es por este mismo motivo, junto a la humedad del sudor, que los ciclistas y runners sufren más picaduras cuando están realizando ejercicio físico al aire libre.

Cómo librarte de las picaduras
Si tu sangre es tipo O o si estás esperando un bebé, no tienes mucho que hacer, solo "colocar una barrera entre tu piel y ellos usando pantalón y manga larga", detalla Nora Besansky, profesora de Ciencias biológicas en la universidad de Notre Dame, quien da un consejo: "Aplicar un repelente de mosquitos en las prendas, en vez de en la piel". El Diethyltoluamide (DEET) es probablemente el repelente químico más efectivo disponible.
También es imprescindible mantener la higiene. Procura ducharte por las noches justo antes de irte a la cama. No es la panacea, pero mantendrás a los mosquitos alejados por unas horas hasta que comiences a transpirar.
Entre los métodos complementarios destacan las plantas antimicrobianas, como la salvia, que actúan como repelente. Otras plantas que disuaden a los mosquitos si las frotamos contra nuestra piel son el eucalipto, el comino, el tomillo y la canela. El aceite de eucalipto también es un buen compañero de viaje, sobre todo cuando se hacen actividades de montaña, porque si se mezcla con el champú o la crema hidratante mantendrá alejados a los mosquitos de nuestro cuerpo.
10 bebidas #refrescantes bajas en #calorías

¡Elabora tus propias bebidas refrescantes bajas en calorías y estas vacaciones dile sí al bikini! Reduce el consumo de refrescos, jugos embotellados y aguas preparadas con concentrados.
Inspírate con estas 10 sugerencias para que puedas crear bebidas deliciosas, nutritivas y súper frescas. Será posible hidratarte de manera original y sin culpa. Además de cuidar tu salud ayudarás a proteger al medio ambiente disminuyendo la cantidad de botellas plásticas y de vidrio que se derivan de estos productos.
¡Toma nota!
1. Agua de frutas
Prepara un puré de tu fruta favorita (mango, ciruela, fresa o durazno por ejemplo) y un chorrito de miel de agave, si es que hace falta endulzarlo un poco más. Sírvelo en una jarra con hielos y un litro de agua mineral.
2. Perfecciona tus aguas frescas
Licúa un manojo de hierbabuena, medio pepino con cáscara y semillas, un limón sin cáscara, dos centímetros de jengibre, cinco cucharadas de azúcar de palma de coco y tres tazas de agua.
Cuela la mezcla y sirve en un vitrolero con más hojas de hierbabuena y la otra mitad del pepino cortado en rodajas.
3. Té helado bajo en calorías
En una olla hierve agua, aparta del fuego y añade una bolsita de té. Deja reposar unos minutos y retira.
Una vez tibio agrega más agua y endulza con stevia. Puedes probar con té negro, té verde, té blanco o rooibos.
4. Dale un twist a tus tisanas
Prepara una infusión de lavanda y sirve frío con unas gotas de limón y una cucharadita de miel de abeja o miel de maple.
5. Jugos verdes naturales
Recuerda que la proporción ideal es 1:3; es decir, una fruta por tres verduras. Prueba con espinaca, pepino, zanahoria y pera. Comienza con combinaciones simples como naranja y betabel. Prefiere productos orgánicos si es posible.
6. Inventa tu agua vitaminada
En un frasco de vidrio coloca fruta en trozos, cítricos en rodajas y hojas enteras de hierbas de olor. Por ejemplo: melón verde, albahaca y naranja. Agrega agua natural a la combinación. Tapa y deja reposar en el refrigerador para que los sabores y aromas se disuelvan en la bebida.
7. Prepara un granizado tropical
Mezcla en la licuadora agua de coco, un tercio de piña sin cáscara, una taza de uvas verdes sin semilla, una taza de hielo y unas hojas de menta hasta obtener una consistencia frappé.
8. Leches vegetales caseras
En la licuadora mezcla tres tazas de agua, una taza de almendras enteras remojadas desde la noche anterior, tres cucharadas de avena previamente remojada, una cucharada de canela en polvo, cuatro dátiles sin hueso, una cucharadita y media de extracto de vainilla orgánica y una pizca de sal marina en grano. Cuela y sirve fría con canela espolvoreada encima.
9. Añade textura a tus bebidas
Sólo tienes que agregar trocitos de fruta deshidratada (como manzana), semillas de chía, amaranto inflado y/o tapioca hervida en tu bebida favorita.
10. Elabora cubitos de hielo con flores comestibles
Utiliza hojas de menta fresca, frambuesas y moras azules. Cuando estén hechos hielo, añádelos en un vaso con agua mineral o natural.
Las ventajas de estas bebidas es que te dan la energía que necesitas de forma natural, sin correr el riesgo de un aumento de azúcar en la sangre. Además, te sentirás más ligera y podrás lucir un vientre plano.
Fuente: http://enforma.salud180.com/nutricion-y-ejercicio/10-bebidas-refrescantes-bajas-en-calorias
El crop top también es cosa de hombres
Si hace unas semanas os hablábamos de una nueva tendencia masculina, la calchemise (unión de camisa y calzoncillo), que ya inunda las calles de París y tiene como próximo objetivo conquistar los armarios españoles, parece que otra nueva moda quiere hacerle sombra. Aunque llevan varios años dando guerra sin llegar a encontrar su hueco dentro de los outfits más urbanos, los crop tops masculinos no desisten, y las grandes firmas tampoco.
Johnny Depp, Will Smith y Prince

Enseñar el ombligo también es cosa de hombres, aunque no a todos siente bien, claro. Si nos remontamos a los años 80, Johnny Depp ya lucía un crop top en Pesadilla en Elm Street, Will Smith también apostaba por ellos en El Príncipe de Bel Air; el difunto Prince fue su mayor embajador, y nadie se escandalizaba. ¿Y ahora nos parecen extraños en pleno 2016?

Zayn Malik, Jaden Smith, Olly Alexander y Sergi Pedrero
Mientras que los detractores y defensores del crop top masculino se enzarzan en blogs y redes sociales, grandes celebrities ya han apostado por ellos en alguna ocasión, como Zac Efron, Zayn Malik, Jaden Smith u Olly Alexander; en España, uno de los valientes que luce con orgullo esta prenda es Sergi Pedrero, de The Tripletz, que suele publicar en redes sociales fotografías presumiendo de ombligo.
“La verdad acerca del movimiento crop top masculino es que ha existido desde la década de 1970. La camisa corta fue creada originalmente por los hombres para los hombres y formó parte de la moda masculina durante años antes que las mujeres comenzaran a usarlos”, cita el Tumblr Crop tops are for guys, una de las páginas que lleva defendiendo, y justificando, esta moda con bastante éxito de seguidores. En fin, si algo está claro es que los crop tops son cosa de hombres, aunque no siempre se pueda lucir con dignidad.

Fuente: http://shangay.com/el-crop-top-tambi%C3%A9n-es-cosa-de-hombres
Por qué debemos evitar la luz artificial de noche según un nuevo experimento

El verano nos da muchas horas de luz y por la noche continuamos con luz artificial, cada vez más. Luces directas e indirectas, televisión, ordenadores, móviles y tablets, calles brillantemente iluminadas toda la noche… La factura de la luz no deja de subir, en euros y kilowatios, y el debate sobre las fuentes de energía y cómo iluminar el mundo si seguimos a este ritmo frenético se complica.
El 75% de la población mundial, según el estudio, vive expuesta a luz nocturna, y se sabe que las personas que trabajan con turnos cambiantes sufren más cánceres de mama, tienden más al sobrepeso, duermen peor y tienen más enfermedades cardíacas. Pero hasta ahora, lo más estudiado eran los patrones de sueño y otros factores, no tanto en la luz en sí, en lo que se han centrado estos biólogos.
Los ratones que vivían siempre “de día” no estaban “más despiertos”. Sus ritmos cerebrales bajaron, subieron sus niveles de glucosa y engordaron
Hace tiempo que se hicieron del dominio general algunos de los efectos de vivir con poca luz. Los países más nublados o con más horas de noche todo el año parecen más propensos a las depresiones, por ejemplo. Pero vivir constantemente iluminados es peligroso, y este estudio publicado en 'Current Biology' lo explica en detalle gracias a una serie de experimentos con ratones. Los individuos sometidos a luz artificial continua se debilitan. Su sistema inmunitario responde con un estado inflamatorio, como ante un agente patógeno; se vuelven frágiles como si hubieran envejecido y muestran signos precoces de osteoporosis.
Han dividido a los animales (250 ratones) en dos grupos, uno de control con un ritmo normal de luz-oscuridad y otro sometido a luz permanente. Todos ellos tenían solo luz artificial y todos empeoraron de salud, aunque claramente fue peor lo que les sucedió a los que no tenían oscuridad. Estos son los signos que han observado los investigadores, tras una exposición de 24 semanas.
Menos actividad cerebral
Los ratones que vivían siempre “de día” no empezaron a actuar como si estuvieran “más despiertos”, sino todo lo contrario; sus ritmos cerebrales bajaron y siguió así durante toda la fase experimental. Además sus niveles de glucosa fueron superiores a los del grupo de control y engordaron.
Funciones musculoesqueléticas y osteoporosis
Los ratones sin noche perdieron fuerza para agarrarse con las patas y les costaba más colgar de redes que les colocaron.
(iStock)
Después de ocho semanas, los dos grupos de ratones estaban en niveles similares, pero a partir de entonces los sometidos a días sin noche empezaron a mostrar signos característicos de las primeras etapas de la osteoporosis, con tejidos óseos más finos y separados. Estaban más débiles.
Los estudiosos lo relacionan con casos vistos en humanos. Las mujeres que trabajan por turnos, por ejemplo, tienen más riesgo de fracturarse los huesos y menos densidad ósea. Aunque aún no se pueda demostrar al cien por cien la relación, hay motivos para pensar que la perturbación del ritmo normal día-noche tiene algo que ver.
Sistema inmunológico
¿Qué pasa con la sangre? La hemoglobina y el hematocrito bajaron en los ratones con luz continuada, sobre todo después de ocho semanas. En los leucocitos hubo cambios importantes: los neutrófilos fueron casi el doble que en el grupo de control y los linfocitos bajaron significativamente.
Estos y otros datos llevan a concluir que el cuerpo de los ratones entró en un estado de respuesta inmunitaria, en guardia, como ante una infección o una enfermedad.
Alarmante, ¿verdad? Pero hay una parte muy positiva, y es que -los investigadores lo dejan claro- la mayoría de estos efectos son reversibles. Tras esas 24 semanas 'descolocados', les permitieron volver al ciclo normal durante otras 24. Casi todos estos preocupantes efectos desaparecieron, y bastante rápido.
El cuerpo de los ratones sometidos a luz permanente entró en un estado de respuesta inmunitaria, en guardia, como ante una enfermedad
Parece importante plantearnos una vida que respete más el descanso nocturno y la oscuridad. Estos científicos quieren afrontar ahora otra tanda de estudios para explorar las posibles consecuencias positivas: ¿en qué factores y hasta qué punto podemos mejorar nuestra salud volviendo al tradicional ritmo circadiano (día y noche)? Y si la ciencia llega a demostrar que en muchos aspectos estábamos mejor sin luz eléctrica, ¿podríamos intentar evolucionar para ser un poco más… como nuestros antepasados?
De momento, estamos en disposición de aconsejar que es bueno tener cuidado con la excesiva exposición a la luz durante la noche. Intenta dormir un buen número de horas, evita en lo posible las zonas de agitación nocturna para vivir, no solo por el ruido y, si entra mucha luz por tu ventana, hazte por lo menos con una buena persiana. Tu salud te lo agradecerá.
7 alimentos buenísimos para comer y perder peso durante este verano

El verano es una época de diversión, ocio y descanso, en suma, de vacaciones. En ella solemos disfrutar de más tiempo para nosotros mismos y para compartir con nuestros familiares y amigos. En ocasiones, nos relajamos en exceso y no mantenemos una alimentación equilibrada. Pero hay que tener en cuenta la importancia de seguir unos hábitos alimentarios adecuados, con más razón en estos meses, ya que se produce un aumento muy elevado de las temperaturas y es necesario mantenerse hidratado y con una cantidad apropiada de nutrientes.
A continuación, os proponemos siete alimentos imprescindibles para la dieta de verano, esos que no podrás dejar de lado durante estos meses de calor para mantener una vida saludable:
La zanahoria se ha reconocido como uno de los mejores tentempiés para comer entre horas, por su capacidad para saciar el hambre e incluso la sed
Sandía: protagonista indiscutible en todas las mesas a la hora de comer en verano, esta fruta aporta elevados niveles de hidratación, ya que un 95% de su peso es agua. Además, es rica en vitaminas A y C y es estupenda para el control del peso pues sacia bastante y es diurética.
Melocotón: es uno de los mejores aliados para protegerse del sol, gracias a sus carotenos y antioxidantes, que luchan contra los radicales libres y cuidan la piel, el cabello y las uñas de sus efectos nocivos. Tiene un alto contenido en vitamina C y es una fruta muy rica en calcio.
Zanahoria: se ha reconocido como uno de los mejores tentempiés para comer entre horas, por su capacidad para saciar el hambre e incluso la sed. Además, es fundamental para protegernos del sol gracias a su contenido en betacaroteno, que también potencia el bronceado de la piel. Este componente ayuda a que las personas con tendencia a desarrollar diabetes de tipo 2 estén menos expuestas a sufrir la enfermedad, según un estudio de la Universidad de Stanford.

El tomate es un clásico del verano. (iStock)
Tomate: imprescindible en la dieta de todo el año, el tomate se hace especialmente importante en verano por ser muy hidratante y muy rico en vitamina C. También contiene carotenoides como la luteína y la zeaxantina, que protegen la vista de los rayos solares.
Plátano: siempre es una buena elección para saciarse rápidamente ya que aporta mucha energía, tanto en las actividades del día a día como antes de realizar cualquier deporte. Es muy bueno para prevenir la deshidratación gracias a su alto contenido en potasio y aporta numerosas vitaminas, como la A, muy importante para cuidar la piel ante los rayos del sol.
Pepino: igual que la sandía, es otro de los alimentos que aportan muchísima agua a nuestro organismo, por lo que es un aliado excepcional para hidratarnos en verano. Además, tiene muy pocas calorías, ayuda a no retener líquidos y sacia bastante en las comidas, en las que se puede combinar fácilmente, en una ensalada por ejemplo.
Es importante beber grandes cantidades de agua incluso aunque no se tenga sensación de sed
Agua: el último, pero quizá el más importante de todos. El agua no es que sea necesaria en verano, es que es imprescindible. Es importante beber grandes cantidades incluso aunque no se tenga sensación de sed, y si se hace deporte o se está en un lugar demasiado caluroso, siempre hay que tener una botella a mano.
Con estos alimentos en la lista de la compra, además de disfrutar de una dieta rica y comida sana, aportaremos a nuestro organismo grandes beneficios especialmente en la temporada estival. ¡No te olvides de ninguno de ellos!
Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-07-20/alimentos-dieta-verano_1235867/